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Archive for 30 abril 2016

Disco ‘Todo es don’

“Algunas canciones toman las palabras de grandes testigos de nuestra fe y así, con ellos, alabamos, damos gracias, pedimos, nos comunicamos con Aquel que nos ama hasta el extremo de dar la vida por nosotros. No buscan tanto la inteligencia de la persona como su corazón, ante el cual se presenta un Dios enamorado y esperando una respuesta. la experiencia más común es que con ellas sea un poco más fácil comprender a Dios como persona, alguien a quien hablas y que te habla, que entra en comunicación contigo.

Para algunos jóvenes de A.C. en los últimos años estas canciones han sido un verdadero “descubrimiento”. Nos han llegado a través de algunos movimientos y grupos cristianos y, poco a poco, hemos ido consiguiendo algunas cintas grabadas ” en directo” en encuentros de oración o de celebración y estas grabaciones, de muy baja calidad, han ido rodando de mano en mano porque son agradables, a la gente le gusta y sobretodo le ayudan en su oración…”

“Ojalá esta pequeña aportación que ahora ofrece la Acción Católica de Madrid sirva para llamar la atención y animar a todos a cuidar mucho más nuestras canciones en las parroquias. No estamos hablando de grandes voces corales con o sin orquestación, me refiero ahora a canciones sencillas, acompañadas de una guitarra también sencilla,pocas o muchas voces, tampoco eso es muy importante, pero con un poco de gusto, con sentido de lo que se está cantando y de a quien se le está cantando, y con cierto cuidado de su adecuación al momento.

Así quieren ser nuestras canciones y así hemos querido grabarlas. Vienen a ser como una pequeña oración guiada, en donde todos los que están escuchando participan, en el mismo momento, de la misma oración y posteriormente, si el Espíritu les lleva por ahí, siguen repitiéndola y meditándola en su corazón.”

(Artículo de Ana Moya en la revista ASÍ de ACGM)

Ficha técnica:

– Voz: Ana Moya.
– Guitarras: Ana Moya y José Luis Martínez.
– Laud y Bandurria: José Ramón García.
– Coros: Enrique Martín.
– Arreglos: José Luis Martínez.

De venta en el Consejo Diocesano de Acción Católica General de Madrid.
C/ Silva12. 28004 Madrid

Telf: 91 522 22 67 / 48 08 – Fax: 91 522 22 67

e-mail: acgmadrid@gmail.com

Canciones del disco

¿Cómo ser un apóstol en un ambiente difícil? 13 consejos muy útiles

¿Cómo ser un apóstol en un ambiente difícil? 13 consejos muy útiles

Quiero ofrecerte algunas ideas , para que lo que quieres transmitir sea acogido por tu audiencia y sea Dios quien llegue a los corazones, más que tu mensaje

Por: Sebastian Campos | Fuente: http://catholic-link.com

https://i2.wp.com/imagenes.catholic.net/imagenes_db/ad0c2a_disacurso.jpg

Una porción no menor de mi tiempo lo dedico a visitar comunidades, agrupaciones, movimientos y parroquias. Esas visitas son generalmente para hacer una charla sobre algún tema relacionado a la vida juvenil y la experiencia cristiana. Pero no siempre juego de local.

Un número no menor de mis experiencias consiste en dar conferencias en colegios, universidades, institutos y otras organizaciones con jóvenes y adultos no católicos, a veces incluso ni siquiera son cristianos. Solo están sentados ahí porque los obligaron a ir y porque el organizador de la actividad tiene la esperanza de que esa charla les toque el corazón. Casi nunca es fácil y casi nunca es cómodo, pero siempre pasan cosas y siempre Dios está en medio de todo haciendo algo.

Sobre eso quiero compartirte. Seguramente tu tienes que verte varias veces en el año con audiencias que no les interesa el tema «Dios», «fe», «religión», «catequesis, «valores» o cualquiera de las cosas que a ti sí te interesan y que son la razón por la que estás ahí parado con todo listo para entusiasmar y motivar a una experiencia de fe o para profundizar en alguna experiencia cristiana.

Quiero ofrecerte algunas ideas (no solo para salir sin tomates ni huevos sobre la cabeza), sino para que lo que quieres transmitir sea acogido por tu audiencia y sea Dios quien llegue a los corazones, más que tu mensaje. Estas ideas no son leyes, tampoco son métodos infalibles; son solo algunas estrategias y principios que he ido descubriendo en la medida que me ha ido mal y he tenido que replantearme, no para comunicar bien, sino para que Dios no se quede a medio camino y sea Él quien hable a través mio. No solo se aplican cuando te veas enfrentado a dar charlas, sino cuando tengas que argumentar algo tema cercano a tu fe, en tu clase de la universidad, en tu trabajo, con un grupo de amigos, en tu familia, etc.

«La pastoral juvenil, tal como estábamos acostumbrados a desarrollarla, ha sufrido el embate de los cambios sociales. Los jóvenes, en las estructuras habituales, no suelen encontrar respuestas a sus inquietudes, necesidades, problemáticas y heridas». (Evangelii Gaudium 105).

1. No te desesperes

Es una reacción natural comenzar a sudar, hablar más rápido y más fuerte, e incluso exasperarte. No te desesperes ni entres en pánico. No hagas sentir a nadie que estás sufriendo intentando hacer algo que no debería ser incómodo (aunque lo sea). Recuerda quien te puso ahí, recuerda cuál es tu motivación. No se trata de decir todo y salir corriendo, se trata de transmitir un mensaje que vives. Significa comunicar algo realmente importante que puede cambiar la vida de las personas.

2. Con audiencias grandes: sé cercano

Es difícil mantener a un gran número de personas completamente atentas a lo que estás intentando compartir y comunicar. Evita comenzar por la información dura: cosas como fechas, datos estadísticos, citas textuales y grandes cantidades de texto; todo eso que hace que la gente se disperse y se distraiga. Cuando la audiencia es grande es más fácil llegar al corazón que a la cabeza. Comienza por ahí. En Chile decimos «tocar la fibra», que se refiere a interpelarlos más que con contenidos concretos, con experiencias y con ideas que les hagan sentido. Hazlos emocionarse como tu estás emocionado.

3. Con audiencias pequeñas: dirígite a ellos como te dirigirías un amigo

No esperes que se conmuevan hasta las lágrimas cuando les cuentes una historia, tampoco que rían al punto de rompen en aplausos y carcajadas. Las audiencias pequeñas son un buen lugar para ser concreto, pues es más fácil mantenerlos atentos, mirarlos a los ojos y hablarles por su nombre, como con los amigos. Las audiencias pequeñas son un buen escenario para dar números, fechas, listas de cosas, datos históricos y cualquier tipo de contenido teórico que sea más cercano al mensaje, todo esto acompañado de tu experiencia personal.

4. Transmite una experiencia, no entregues una información

«El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escuchan a los que enseñan, es porque dan testimonio» ( Evangelii nuntiandi, n. 41).
Por lo tanto, tomando las palabras del Papa Pablo VI, aunque el mensaje que compartas contenga contenidos y doctrina, el gancho que mantendrá a tu audiencia atenta es tu testimonio de vida y tu «ser cristiano en la vida real» más que en los libros. Pero no olvides que es fundamental el contenido. No te quedes pegado en la anécdota, también necesitamos estructura y una base sólida, sino no sabemos dónde iremos a parar.

5. ¡Ve al punto!

«Lo que pasa es que lo que quiero decirte te lo quería decir pero no estoy seguro de poder decírtelo porque al decirlo la verdad es que no te lo estoy diciendo…». No des vueltas o los vas a marear. Si lo que tienes para compartir es breve, pues sé breve. No es necesario que te extiendas más allá de lo necesario y que el querer complementar una idea te haga zarandearte de un lado para el otro sin ser concreto y puntual. Nada más revisa de vez en cuando el twitter del Papa Francisco, que en menos de 140 caracteres nos da tremendos mensajes y no necesita de toda una hora.
6. El humor es un buen ingrediente

No tienes que preparar una rutina de «stand up comedy», tampoco tener una lista de chistes escritos para salir del paso cuando todos se distraigan (aunque a veces sirve tener alguno bajo la manga por si las moscas).
Es un dato, que algunos santos tenían una notable vena humorística, incluso supieron utilizarlo para transmitir el propio carisma. Tal es el caso —entre muchos— de San Juan Bosco que hasta tenía que hacer de mago y equilibrista Santa Teresa de Ávila, con un gran sentido del humor pero pasando por momentos difíciles y muchas pruebas, dijo a Dios en oración: «Si esta es la forma en que tratas a tus amigos, ¡No es de extrañar que tengas tan pocos!». Se trata de que seas tú, espontáneo, alegre y natural –obviamente guardando los cuidados de solemnidad si la ocasión lo requiere–. Usa el humor a tu favor, hazlos reír, ríete con ellos, pero nunca te rías de ellos.
7. Los Santos son un excelente ejemplo. Conoce sus historias y dalas a conocer
santos

Conocer las historias de los santos es importante, no sólo porque inspiran nuestras vidas y son un modelo en cuanto al seguimiento de Cristo, sino porque además son una fuente inagotable de anécdotas, historias entretenidas y testimonios de fragilidad humana pero lucha y santidad, que de seguro te ayudarán a ejemplificar lo que sea que quieres comunicar.
Cada vez que puedas, estudia la vida de algún santo, tener ese conocimiento fresco en tu memoria no solo te ayudará a salir del paso con una buena historia, sino que es la Iglesia misma la que se pone contigo adelante para hablar de Dios.
8. Prepárate no solo teóricamente

Esta muy bien que estudies y te prepares, de hecho sería una irresponsabilidad si no lo hicieras. Dominar lo que estás compartiendo es crucial cuando la audiencia se pone cuesta arriba. También es importante que prepares un buen material, ya sean diapositivas o un texto que desees entregar a todos los asistentes. Tener un buen soporte que compartir siempre facilita las cosas. Pero lo más importante es que inviertas tiempo de oración por esas personas, por ti, por tu conversión, para que seas un mejor apóstol. No significa que si las cosas no salen como esperabas es porque rezaste mal o poco. Dios no toma venganza, la oración parte de nuestros apostolado, a través de la oración es que nos encontramos con Dios para poder transmitirlo.

9. No te quedes con los estereotipos, conoce a tu audiencia

No juzgues a quien tienes al frente y no te quedes con su apariencia. Muchas veces nos hacemos de estereotipos, sobre todo con los jóvenes y con la gente mayor. No caigas en generalizaciones, cada uno es un ser único, por lo tanto dale la oportunidad de sorprenderte. El desafío es mantenerte constantemente actualizado para saber qué cosas están haciendo en su tiempo libre, que ven en televisión e Internet, como gastan su dinero y sus energías. Al mismo tiempo piensa en cómo eres tú cuando formas parte de una audiencia. Yo me he descubierto sentado viendo las mejores charlas de mi vida pero echado atrás sobre la silla, de brazos cruzados, mirando el techo, muy serio y aparentemente distraído, pero mi corazón estaba completamente ahí. Considera la posibilidad de que, quienes se ven tan apáticos frente a ti, están siendo tocados no solo por tu mensaje, sino por Dios, aunque no le hayan avisado a su cara.

10. Recuerda que no es una disertación, ¡es tu vida!

Aunque estés en una clase en el colegio o en una reunión de catequesis donde si o si debes abordar algunos contenidos, el fondo de todo es que estás hablando de algo que te mueve las entrañas. Que eso nunca deje de ocurrirte. Tener la oportunidad de poder enseñar, formar y acompañar a otros en la fe es un regalo y como apóstol que eres, deberías vibrar de pasión por estar ahí. Por lo tanto, como estás compartiendo algo que le da sentido a tu vida, considera hacerlo con pasión, dejar en corazón en la cancha, darlo todo, aunque sea una reunión para tres o cuatro personas.
«Esta pasión suscitará en la Iglesia una nueva acción misionera, que no podrá ser delegada a unos pocos ‘especialistas’, sino que acabará por implicar la responsabilidad de todos los miembros del Pueblo de Dios. Quien ha encontrado verdaderamente a Cristo no puede tenerlo sólo para sí, debe anunciarlo. Es necesario un nuevo impulso apostólico que sea vivido, como compromiso cotidiano de las comunidades y de los grupos cristianos» (Carta Novo millennio ineunte, n. 40).

11. Evita el lenguaje complicado

Hay ocasiones en que el lenguaje puede crear barreras de comunicación, prestándose para burlas, malas interpretaciones o definitivamente para que no entiendan nada de lo que quieres decir. Imagina que estás en una actividad de evangelización y una de tus diapositivas los invitas a ser apóstoles y titulas: «Sean pescadores de hombres». Nosotros aquí dentro de la barca te entendemos, pero seguro más de alguien lo va a mal interpretar. La lista de cosas que solo nosotros entendemos es inmensa, cuida esas expresiones para comunicarte mejor con quien no está familiarizado. Hay conceptos teológicos y filosóficos que para la mayoría de la gente no son familiares. Un evangelizador es un traductor que explica las enseñanzas de la Iglesia al lenguaje accesible a todos.
12. A veces simplemente hay que callar

Aunque han sido pocas veces, me ha pasado que quienes están frente a mi, no sólo son apáticos o están distraídos, sino que son agresivos, cuestionadores e incluso violentos en su lenguaje. Ciertamente no le deseo a nadie estar en una situación así, pues es muy incómoda. Debemos aprender que hay ocasiones en que debemos aprender a hacer silencio. No es dar la pelea por perdida, se trata de discernir que hay ocasiones en que no vale la pena dar ninguna pelea pues carece de sentido. En mi experiencia, cuando alguien desea atacar a la fe, a la Iglesia y a Dios, eso es lo que quiere: atacar, y digamos lo que digamos, no le haremos cambiar de opinión. Lo único que lograremos es que se radicalice más su postura y nosotros en la nuestra quedando cada vez más lejos el uno del otro. ¿Sirve de algo esa discusión?

13. Escribe tu consejo aquí…

La idea es dejar este espacio vacío para que tú añadas otro punto que creas nos esta faltando en esta galería y puedas así ayudar a otros desde tu experiencia 🙂

¡Ánimo!, sigue perseverando, busca nuevas estrategias y ¡no te rindas!, aunque quienes estén frente a ti tengan cara de que no les interesa lo que estás compartiendo.

Fuente:

¿Cómo ser un apóstol en un ambiente difícil? 13 consejos muy útiles

Quiero ofrecerte algunas ideas , para que lo que quieres transmitir sea acogido por tu audiencia y sea Dios quien llegue a los corazones, más que tu mensaje

Por: Sebastian Campos | Fuente: http://catholic-link.com

Una porción no menor de mi tiempo lo dedico a visitar comunidades, agrupaciones, movimientos y parroquias. Esas visitas son generalmente para hacer una charla sobre algún tema relacionado a la vida juvenil y la experiencia cristiana. Pero no siempre juego de local.

Un número no menor de mis experiencias consiste en dar conferencias en colegios, universidades, institutos y otras organizaciones con jóvenes y adultos no católicos, a veces incluso ni siquiera son cristianos. Solo están sentados ahí porque los obligaron a ir y porque el organizador de la actividad tiene la esperanza de que esa charla les toque el corazón. Casi nunca es fácil y casi nunca es cómodo, pero siempre pasan cosas y siempre Dios está en medio de todo haciendo algo.

Sobre eso quiero compartirte. Seguramente tu tienes que verte varias veces en el año con audiencias que no les interesa el tema «Dios», «fe», «religión», «catequesis, «valores» o cualquiera de las cosas que a ti sí te interesan y que son la razón por la que estás ahí parado con todo listo para entusiasmar y motivar a una experiencia de fe o para profundizar en alguna experiencia cristiana.

Quiero ofrecerte algunas ideas (no solo para salir sin tomates ni huevos sobre la cabeza), sino para que lo que quieres transmitir sea acogido por tu audiencia y sea Dios quien llegue a los corazones, más que tu mensaje. Estas ideas no son leyes, tampoco son métodos infalibles; son solo algunas estrategias y principios que he ido descubriendo en la medida que me ha ido mal y he tenido que replantearme, no para comunicar bien, sino para que Dios no se quede a medio camino y sea Él quien hable a través mio. No solo se aplican cuando te veas enfrentado a dar charlas, sino cuando tengas que argumentar algo tema cercano a tu fe, en tu clase de la universidad, en tu trabajo, con un grupo de amigos, en tu familia, etc.

«La pastoral juvenil, tal como estábamos acostumbrados a desarrollarla, ha sufrido el embate de los cambios sociales. Los jóvenes, en las estructuras habituales, no suelen encontrar respuestas a sus inquietudes, necesidades, problemáticas y heridas». (Evangelii Gaudium 105).

1. No te desesperes

Es una reacción natural comenzar a sudar, hablar más rápido y más fuerte, e incluso exasperarte. No te desesperes ni entres en pánico. No hagas sentir a nadie que estás sufriendo intentando hacer algo que no debería ser incómodo (aunque lo sea). Recuerda quien te puso ahí, recuerda cuál es tu motivación. No se trata de decir todo y salir corriendo, se trata de transmitir un mensaje que vives. Significa comunicar algo realmente importante que puede cambiar la vida de las personas.

2. Con audiencias grandes: sé cercano

Es difícil mantener a un gran número de personas completamente atentas a lo que estás intentando compartir y comunicar. Evita comenzar por la información dura: cosas como fechas, datos estadísticos, citas textuales y grandes cantidades de texto; todo eso que hace que la gente se disperse y se distraiga. Cuando la audiencia es grande es más fácil llegar al corazón que a la cabeza. Comienza por ahí. En Chile decimos «tocar la fibra», que se refiere a interpelarlos más que con contenidos concretos, con experiencias y con ideas que les hagan sentido. Hazlos emocionarse como tu estás emocionado.

3. Con audiencias pequeñas: dirígite a ellos como te dirigirías un amigo

No esperes que se conmuevan hasta las lágrimas cuando les cuentes una historia, tampoco que rían al punto de rompen en aplausos y carcajadas. Las audiencias pequeñas son un buen lugar para ser concreto, pues es más fácil mantenerlos atentos, mirarlos a los ojos y hablarles por su nombre, como con los amigos. Las audiencias pequeñas son un buen escenario para dar números, fechas, listas de cosas, datos históricos y cualquier tipo de contenido teórico que sea más cercano al mensaje, todo esto acompañado de tu experiencia personal.

4. Transmite una experiencia, no entregues una información

«El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escuchan a los que enseñan, es porque dan testimonio» ( Evangelii nuntiandi, n. 41).
Por lo tanto, tomando las palabras del Papa Pablo VI, aunque el mensaje que compartas contenga contenidos y doctrina, el gancho que mantendrá a tu audiencia atenta es tu testimonio de vida y tu «ser cristiano en la vida real» más que en los libros. Pero no olvides que es fundamental el contenido. No te quedes pegado en la anécdota, también necesitamos estructura y una base sólida, sino no sabemos dónde iremos a parar.

5. ¡Ve al punto!

«Lo que pasa es que lo que quiero decirte te lo quería decir pero no estoy seguro de poder decírtelo porque al decirlo la verdad es que no te lo estoy diciendo…». No des vueltas o los vas a marear. Si lo que tienes para compartir es breve, pues sé breve. No es necesario que te extiendas más allá de lo necesario y que el querer complementar una idea te haga zarandearte de un lado para el otro sin ser concreto y puntual. Nada más revisa de vez en cuando el twitter del Papa Francisco, que en menos de 140 caracteres nos da tremendos mensajes y no necesita de toda una hora.
6. El humor es un buen ingrediente

No tienes que preparar una rutina de «stand up comedy», tampoco tener una lista de chistes escritos para salir del paso cuando todos se distraigan (aunque a veces sirve tener alguno bajo la manga por si las moscas).
Es un dato, que algunos santos tenían una notable vena humorística, incluso supieron utilizarlo para transmitir el propio carisma. Tal es el caso —entre muchos— de San Juan Bosco que hasta tenía que hacer de mago y equilibrista Santa Teresa de Ávila, con un gran sentido del humor pero pasando por momentos difíciles y muchas pruebas, dijo a Dios en oración: «Si esta es la forma en que tratas a tus amigos, ¡No es de extrañar que tengas tan pocos!». Se trata de que seas tú, espontáneo, alegre y natural –obviamente guardando los cuidados de solemnidad si la ocasión lo requiere–. Usa el humor a tu favor, hazlos reír, ríete con ellos, pero nunca te rías de ellos.
7. Los Santos son un excelente ejemplo. Conoce sus historias y dalas a conocer
santos

Conocer las historias de los santos es importante, no sólo porque inspiran nuestras vidas y son un modelo en cuanto al seguimiento de Cristo, sino porque además son una fuente inagotable de anécdotas, historias entretenidas y testimonios de fragilidad humana pero lucha y santidad, que de seguro te ayudarán a ejemplificar lo que sea que quieres comunicar.
Cada vez que puedas, estudia la vida de algún santo, tener ese conocimiento fresco en tu memoria no solo te ayudará a salir del paso con una buena historia, sino que es la Iglesia misma la que se pone contigo adelante para hablar de Dios.
8. Prepárate no solo teóricamente

Esta muy bien que estudies y te prepares, de hecho sería una irresponsabilidad si no lo hicieras. Dominar lo que estás compartiendo es crucial cuando la audiencia se pone cuesta arriba. También es importante que prepares un buen material, ya sean diapositivas o un texto que desees entregar a todos los asistentes. Tener un buen soporte que compartir siempre facilita las cosas. Pero lo más importante es que inviertas tiempo de oración por esas personas, por ti, por tu conversión, para que seas un mejor apóstol. No significa que si las cosas no salen como esperabas es porque rezaste mal o poco. Dios no toma venganza, la oración parte de nuestros apostolado, a través de la oración es que nos encontramos con Dios para poder transmitirlo.

9. No te quedes con los estereotipos, conoce a tu audiencia

No juzgues a quien tienes al frente y no te quedes con su apariencia. Muchas veces nos hacemos de estereotipos, sobre todo con los jóvenes y con la gente mayor. No caigas en generalizaciones, cada uno es un ser único, por lo tanto dale la oportunidad de sorprenderte. El desafío es mantenerte constantemente actualizado para saber qué cosas están haciendo en su tiempo libre, que ven en televisión e Internet, como gastan su dinero y sus energías. Al mismo tiempo piensa en cómo eres tú cuando formas parte de una audiencia. Yo me he descubierto sentado viendo las mejores charlas de mi vida pero echado atrás sobre la silla, de brazos cruzados, mirando el techo, muy serio y aparentemente distraído, pero mi corazón estaba completamente ahí. Considera la posibilidad de que, quienes se ven tan apáticos frente a ti, están siendo tocados no solo por tu mensaje, sino por Dios, aunque no le hayan avisado a su cara.

10. Recuerda que no es una disertación, ¡es tu vida!

Aunque estés en una clase en el colegio o en una reunión de catequesis donde si o si debes abordar algunos contenidos, el fondo de todo es que estás hablando de algo que te mueve las entrañas. Que eso nunca deje de ocurrirte. Tener la oportunidad de poder enseñar, formar y acompañar a otros en la fe es un regalo y como apóstol que eres, deberías vibrar de pasión por estar ahí. Por lo tanto, como estás compartiendo algo que le da sentido a tu vida, considera hacerlo con pasión, dejar en corazón en la cancha, darlo todo, aunque sea una reunión para tres o cuatro personas.
«Esta pasión suscitará en la Iglesia una nueva acción misionera, que no podrá ser delegada a unos pocos ‘especialistas’, sino que acabará por implicar la responsabilidad de todos los miembros del Pueblo de Dios. Quien ha encontrado verdaderamente a Cristo no puede tenerlo sólo para sí, debe anunciarlo. Es necesario un nuevo impulso apostólico que sea vivido, como compromiso cotidiano de las comunidades y de los grupos cristianos» (Carta Novo millennio ineunte, n. 40).

11. Evita el lenguaje complicado

Hay ocasiones en que el lenguaje puede crear barreras de comunicación, prestándose para burlas, malas interpretaciones o definitivamente para que no entiendan nada de lo que quieres decir. Imagina que estás en una actividad de evangelización y una de tus diapositivas los invitas a ser apóstoles y titulas: «Sean pescadores de hombres». Nosotros aquí dentro de la barca te entendemos, pero seguro más de alguien lo va a mal interpretar. La lista de cosas que solo nosotros entendemos es inmensa, cuida esas expresiones para comunicarte mejor con quien no está familiarizado. Hay conceptos teológicos y filosóficos que para la mayoría de la gente no son familiares. Un evangelizador es un traductor que explica las enseñanzas de la Iglesia al lenguaje accesible a todos.
12. A veces simplemente hay que callar

Aunque han sido pocas veces, me ha pasado que quienes están frente a mi, no sólo son apáticos o están distraídos, sino que son agresivos, cuestionadores e incluso violentos en su lenguaje. Ciertamente no le deseo a nadie estar en una situación así, pues es muy incómoda. Debemos aprender que hay ocasiones en que debemos aprender a hacer silencio. No es dar la pelea por perdida, se trata de discernir que hay ocasiones en que no vale la pena dar ninguna pelea pues carece de sentido. En mi experiencia, cuando alguien desea atacar a la fe, a la Iglesia y a Dios, eso es lo que quiere: atacar, y digamos lo que digamos, no le haremos cambiar de opinión. Lo único que lograremos es que se radicalice más su postura y nosotros en la nuestra quedando cada vez más lejos el uno del otro. ¿Sirve de algo esa discusión?

13. Escribe tu consejo aquí…

La idea es dejar este espacio vacío para que tú añadas otro punto que creas nos esta faltando en esta galería y puedas así ayudar a otros desde tu experiencia 🙂

¡Ánimo!, sigue perseverando, busca nuevas estrategias y ¡no te rindas!, aunque quienes estén frente a ti tengan cara de que no les interesa lo que estás compartiendo

Fuente:

http://es.catholic.net/op/articulos/61879/como-ser-un-apostol-en-un-ambiente-dificil-13-consejos-muy-utiles-

 

Categorías:Laicos

Encuentro de Asistentes Eclesiásticos 2016

Circular 2016 – 14 Asunto: Encuentro de… – Accion Catolica Mexicana Junta Nacional

Circular 2016 – 14
Asunto: Encuentro de Asistentes Eclesiásticos
23 de abril de 2016 – “Año de la Misericordia”

A todos los Militantes y Asistentes Eclesiásticos:

Anteponemos un cordial saludo a nombre de la Junta Nacional.

Por medio de este conducto convocamos nuevamente al Encuentro para Asistentes Eclesiásticos.

Sede: Monterrey, Nuevo León.

Fecha: del 21, 22 y 23 de junio de 2016 (martes, miércoles y jueves).

Horario: inicia el martes 21 de junio a las 9:00 horas y concluye el jueves 23 de junio a las 15:00 horas.

Convocados:

• Asistentes Eclesiásticos Nacionales.

• Asistentes Eclesiásticos Diocesanos.

• Asistentes Eclesiásticos Parroquiales.

• Presbíteros, diáconos y seminaristas que deseen conocer más sobre la Acción Católica.

Programa general:

• Celebraciones Eucarísticas los tres días.

• Hora Santa.

• Diversos momentos de oración personal y comunitaria.

• Conferencia: La Acción Católica en el pensamiento de los Papas, de Pío XI a Francisco.

• Trabajo en equipos: Visión general del presbiterio sobre la Acción Católica (diálogo y conclusiones).

• Tema: La realidad de la militancia y los dirigentes de la Acción Católica de hoy.

• Trabajo en equipos: Diálogo y orientaciones pastorales sobre la realidad actual.

• Presentación: Material para dar a conocer la Acción Católica a presbíteros y seminaristas.

• Manual de identidad del Colegio de Asistentes Eclesiásticos.

• Reglamento Interno del Colegio de Asistentes Eclesiásticos.

• Recorridos turísticos por: Museo de Arte Contemporáneo, Museo de Historia Mexicana, Paseo Santa Lucía, Cascada Cola Caballo y Pueblo Mágico de Santiago.

Costo:
$ 3,000.00 pesos por persona en habitación individual.
$ 2,000.00 pesos por persona en habitación compartida.

Incluye: dos noches de hospedaje, alimentos, material de trabajo y participación en todas las actividades del programa.

El hospedaje y las sesiones de trabajo se realizarán en el Gran Hotel Ancira.

Registro:

El registro se debe realizar a través de la Oficina de la Junta Nacional por los siguientes medios:

Teléfono: (81) 20 91 04 37 de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas.

Correo electrónico: acmjuntanacional@gmail.com

La Oficina recabará los datos, proporcionará la información para el pago y las indicaciones prácticas.

El pago se puede hacer con depósito en sucursal o transferencia bancaria antes del evento.

También será posible pagar el día del evento con tarjeta de crédito.

Exhortamos a todos los militantes para que apoyen a sus Asistentes Eclesiásticos para que puedan participar de este Encuentro que tendrá muchos beneficios para sus grupos y para toda la Acción Católica.

Les pedimos de favor promover esta circular en todas las juntas diocesanas, comités diocesanos y grupos parroquiales.

Agradecemos sus atenciones y rogamos al Señor que los siga colmando de bendiciones. A la Santísima Virgen María le pedimos los cubra con su manto y a San Luis Bátis, Patrono de los Asistentes Eclesiásticos de la Acción Católica Mexicana, la pedimos interceda por todas sus necesidades espirituales y materiales.

Atentamente.-
“La paz de Cristo en el reino de Cristo”
Junta Nacional
Omar Florentino Peña Briones / Presidente Nacional
Pbro. Sergio de la Cruz Godoy / Asistente Eclesiástico Nacional

Foto de Accion Catolica Mexicana Junta Nacional.
Foto de Accion Catolica Mexicana Junta Nacional.
Foto de Accion Catolica Mexicana Junta Nacional.
Categorías:comunicados, General

Convocatoria a Asamblea Plenaria Nacional 2016

(27) Circular 2016–16 Asunto: Convocatoria a Asamblea… – Accion Catolica Mexicana Junta Nacional

Circular 2016–16
Asunto: Convocatoria a Asamblea Plenaria Nacional
26 de abril de 2016 – “Año de la Misericordia”

A todos los Militantes y Asistentes Eclesiásticos:

Anteponemos un cordial saludo a nombre de la Junta Nacional.

CONVOCATORIA

XXXI Asamblea Plenaria Nacional de la Acción Católica Mexicana

Fecha: del 4 al 6 de noviembre de 2016.

Sede: Sahuayo, Michoacán.

Horario: del viernes 4 de noviembre a mediodía al domingo 6 de noviembre después de la comida.

Convocados:
-Junta Nacional en pleno.
-Comités Nacionales en pleno.
-Presidentes de Juntas Diocesanas.
-Presidentes Diocesanos de todas las organizaciones y movimientos.
-Asistentes Eclesiásticos Nacionales y Diocesanos.

Nota: sólo los convocados tendrán voto en los momentos de decisión.

Requisitos de participación:
1.Ser militante activo.
2.Contar con tésera vigente.
3.Registrarse en tiempo y forma.
4.Participar en todas las actividades del programa de principio a fin.

Invitados: podrán participar como invitados otros dirigentes diocesanos y parroquiales, así como asistentes eclesiásticos parroquiales, siempre y cuando lo soliciten a la Junta Nacional para ver disponibilidad.

Asuntos a tratar:
-Formación.
-Presentación de informes.
-Elaboración de líneas de acción para el siguiente trienio.
-Elección de Presidente de la Junta Nacional y de Presidentes de todas las organizaciones y movimientos.
-Homenaje de la Acción Católica a José Sánchez del Río que para esa fecha ya habrá sido canonizado.

Asambleas Particulares:
Todas las organizaciones y movimientos realizarán sus Asambleas Particulares dentro del programa de la Asamblea Plenaria Nacional, lo cual se llevará a cabo el sábado 5 de noviembre. Cada Presidente Nacional dará a conocer su programa para ese día, indicaciones prácticas, así como los integrantes de la Comisión Nacional de Elecciones para elegir a los nuevos presidentes nacionales de cada agrupación.

El sábado 5 de noviembre habrá un programa especial para los Presidentes de Juntas Diocesanas de forma simultánea a las Asambleas Particulares.

Comisión Nacional de Elecciones para Presidente de la Junta Nacional:
En una circular posterior se dará a conocer los nombres de las personas que integrarán la comisión para elegir al nuevo presidente de la Junta Nacional. De igual manera se dará a conocer el Reglamento Oficial vigente para llevar a cabo este proceso, el cual fue aprobado en Asamblea Extraordinaria y promulgado con la Dimensión Episcopal para los Laicos.

Registro:
-El registro se realizará por diócesis.
-La fecha límite de registro será el 14 de octubre del presente año (sin excepción alguna).
-La Junta Nacional publicará la ficha de registro y los costos durante el mes de mayo.
-El registro será considerado como válido sólo si se envía el formato de registro y se realiza el depósito correspondiente.

Campaña de oración:
Les pedimos a todos que nos unamos en oración por el éxito y los frutos de esta Asamblea.

Agradecemos sus atenciones a la presente. Rogamos al Señor que los siga colmando de su infinita misericordia, a la Virgen María le pedimos que los cubra con su manto y al beato José Sánchez del Río le pedimos interceda por sus necesidades espirituales y materiales.

Atentamente.-
“La paz de Cristo en el reino de Cristo”
Junta Nacional
Omar Florentino Peña Briones / Presidente Nacional
Pbro. Sergio de la Cruz Godoy / Asistente Eclesiástico Nacional

Foto de Accion Catolica Mexicana Junta Nacional.
Foto de Accion Catolica Mexicana Junta Nacional.
Foto de Accion Catolica Mexicana Junta Nacional.
Categorías:comunicados, General

Monseñor Algora: “Millones de trabajadores se siguen cayendo del andamio social”

Mesa de presentación del libro sobre la pastoral obrera

Presentación del libro ‘Dignidad y esperanza en el mundo del trabajo’ (Edice)

Monseñor Algora: “Millones de trabajadores se siguen cayendo del andamio social”

Joaquín Nieto de la OIT: “El mensaje de Francisco no es de continuidad, sino de radicalidad”

José Manuel Vidal, 26 de abril de 2016 a las 09:18

Francisco Porcar: “Es el Cristo obrero el que está siendo machacado en el mundo del trabajo”

(José Manuel Vidal).- Impulsada decisivamente por el Papa Francisco, la pastoral obrera levanta cabeza y reivindica un espacio al sol en la Iglesia y en la sociedad. Con dos claves evangélicas como base: la dignidad y la esperanza. Sin ellas, como señala monseñor Algora, “millones de trabajadores se seguirán cayendo del andamio social”. Porque el sistema actual, del que el Papa dice que “mata”, ” o genera desigualdad o no sabe funcionar y necesita trabajo precario y destruye la dignidad del trabajador”.

En el salón de actos de Hermandades del Trabajo en Madrid se reunió lo más granado de la pastoral obrera de la Iglesia española, para presentar el libro ‘Dignidad y esperanza en el mundo del trabajo. A los XX años de Pastoral Obrera’ (Edice). En la mesa, moderados por el actual director del secretariado del departamento de pastoral obrera, Juan Fernández, los presentadores: Antonio Algora, obispo de Ciudad Real y responsable de la pastoral obrera, y Francisco Porcar, responsable de formación de la HOAC, acompañados del presidente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España, Joaquín Nieto.

Entre los asistentes, representantes conocidos de este universo pastoral, como Carlos Díaz Abajo, el ex director del departamento de pastoral obrera de la CEE, el secretario general de Cáritas, Sebastián Mora, el secretario de la comisión episcopal de apostolado seglar, Antonio Cartagena, asi como diversos responsables de la HOAC y de Hermandades del Trabajo, en un salón lleno.

El moderador del acto, Juan Fernández, comenzó disculpando la ausencia de Don Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, que, por motivos de agenda, no pudo asistir. Pero, como resaltó el presentador, “sintoniza con este acto, como demuestra la reciente carta pastoral que caba de publicar sobre la pastoral obrera, con motivo del próximo día 1 de mayo”.

El primer turno de palabra fue para Antonio Algora. Con sus 21 años de obispo a las espaldas, el prelado de Ciudad Real y antes de Teruel ha sido uno de los referentes de la pastoral obrera en España en las últimas décadas. Y mantuvo la antorcha encendida incluso en los momentos de mayor involución o ‘invierno eclesial’. Criado en la espiritualidad de Hermandades del Trabajo, de las que fue consiliario, se inició en este universo de la mano de tres grandes obispos ‘sociales’: Gabino Díaz Merchán, Victorio Oliver y Jesús Domínguez.

Monseñor Algora explicó como, con el impulso de esos prelados, se fue implantando en el seno de la CEE y de la Iglesia española el interés por la pastoral obrera, que culminó en los años 90, con la publicación del documento del episcopado sobre la Pastoral obrera de toda la Iglesia.

“El conflicto social que mata”

Una pastoral sobre el mundo obrero (sin renunciar a esa palabra, que pertenece a la cultura de la lucha por los desfavorecidos) y sobre “el conflicto social, que, como dice el Papa, mata”, dijo el obispo. Y añadió que su finalidad es “dar respuesta desde el Evangelio y desde la Doctrina Social de la Iglesia al universo del trabajo”

Esta dinámica pastoral obrera fue creciendo hasta alcanzar su culmen con la llegada al solio pontificio del Papa Francisco que “nos regala los principios de la Evangelii Gaudium” y, además, es “un Papa que se implica”, en un intento de que la Iglesia pueda ayudar a “millones de trabajadores que se siguen cayendo del andamio social” y “a los que se les presenta un futuro incierto y sobrecogedor”.

El Papa Francisco volvió a ser el referente del presentador ‘laico’ del libro. El presidente de la OIT en España, Joaquín Nieto, no tuvo empacho en comenzar reconociendo y alabando el papel de la CEE en este ámbito de la pastoral obrera, asi como la labor de seducción que está realizando Bergoglio.

“Desde fuera, estamos observando un cambio muy grande en la Iglesia. El mensaje del Papa Francisco, cuyas encíclicas he leído con suma atención, no es sólo de continuidad. Es un mensaje de radicalidad y de un enorme impacto, sobre todo cuando se acompaña, como es el caso, de actos y de gestos”, explicó Nieto. Y añadió: “Vemos otra Iglesia. Con esta Iglesia actual tenemos mucho camino que recorrer juntos”.

Según el líder de la OIT, su organización también coincide con la Iglesia en que comparten “el mismo lenguaje sobre la antropología del trabajo”, en cuanto que el trabajo es una actividad humana, sometida a un proceso de deshumanización. Porque “el trabajo no es una mercancía ni puede ser tratado como tal”.

Y dado que, en el mundo la dinámica tiende a considerar el trabajo como una mercancía más, la OIT ha decidido lanzar una campaña mundial sobre el futuro del trabajo. Conscientes de estos datos estremecedores: En el mundo hay 200 millones de desempleados y cada año 40 millones de jóvenes acceden el mundo del trabajo y no lo encuentran. “A esta generación perdida le tenemos que responder con esperanza y con justicia social”, concluyó Joaquín Nieto.

“Las empresas no quieren a los trabajadores”

Por su parte, Francisco Porcar, uno de los históricos de la lucha obrera eclesial, comenzó su disertación recordando un hecho de vida de una mujer que trabaja en una fábrica de naranjas en condiciones deplorables de falta de seguridad e insalubridad y que le decía: “Nuestras empresas no quieren nada a sus trabajadoras y trabajadores”.

“Si esto es lo habitual, tenemos un problema. Un problema ocasionado porque el trabajo es un mecanismo deshumanizador de las personas, cuando debería ser una capacidad del ser humano. De ahí que la forma actual de organizar el trabajo esté dañando a las personas. Existe una terrible negación de la dignidad humana en el mundo del trabajo“, explicó Porcar.

A juicio del militante de la HOAC, el papal de la Iglesia en el mundo obrero no consiste tanto “en llevar a Cristo ahí, sino en encontrarlo ahí, porque es el Cristo obrero el que ahí, en el trabajo, está siendo machacado“.

Porcar señaló, a continuación, algunos elementos claves del actual sistema laboral. En primer lugar, aseguró que el empobrecimiento y la deshumanización forman parte del modelo social, que “necesita trabajo precario y destruye la dignidad del trabajo, porque este modelo o genera desigualdad o no sabe funcionar”.

La segunda clave, a su juicio, radica en que los políticos deberían tomar conciencia de que éste es precisamente el gran cambio que necesitamos. “La prioridad política pasa por un trabajo digno y estable”. Para poner coto a lo que el Papa llama la “cultura del descarte”.

Para conseguirlo, Porcar abogó por “recuperar la fraternidad como horizonte de la vida social o descubrir que es la misericordia la que nos hace humanos”. Eso exige “repensar la orientación de la vida social”, “salir del mito del crecimiento económico” y “repensar el sentido del trabajo humano”.

Para Porcar, “el problema no son las condiciones de trabajo, sino el tener la posibilidad de vivir con dignidad, desarrollar nuestras capacidades y aportarlas a los demás”. Porque el trabajo “es una necesidad de la persona, no de la economía”. Por eso, “hay que “trabajar para construirse y trabajar por amor”. Sin olvidar la lucha por las condiciones dignas, porque “es inaceptable la indecencia en la que tienen que vivir hoy millones de trabajadores”.

Y es que, como recordó el representante de la OIT, Joaquín Nieto, “la gran mayoría de los trabajadores no gana lo suficiente para vivir dignamente”. O que “el 80% de las persona del mundo no tienen protección social alguna”. Es decir, no se respeta su dignidad personal, ésa ante la que el propio Dios hace reverencias.


El libro es, como dijo el presentador, “una lectura creyente de la realidad del mundo del trabajo”. Consta de cuatro ponencias y una introducción de monseñor Algora. Cuentan que, en la sede de la Conferencia episcopal, los guardianes de la ortodoxia de la vieja guardia pusieron el grito en el cielo, porque, en una ponencia, recogida en el libro, se critica al cardenal Rouco por su silencio ante la crisis.

El párrafo de la ponencia de Alfonso Alcaide reza así: “Pero la realidad de nuestra Iglesia en España está totalmente condicionada por la imagen de la Virgen del Pilar cubierta con el manto del banco de Santander, por las relaciones del cardenal Rouco con la cúpula empresarial, por la orientación ideológica de la COPE y de 13 TV o por los enfrentamientos públicos entre responsables de la Conferencia episcopal y de los gobiernos en defensa de la vida, de la familia, de la educación y contra la ideología de género. Todo esto, metido en una coctelera y convenientemente agitado produce una imagen deformada de la Iglesia: la pastoral oficial de la Iglesia aparece marcada ideológicamente como de ‘derechas’, más ideología de derechas que pastoral de la Iglesia”.

Más adelante añade: “La imagen del cardenal Rouco con empresarios del IBEX 35 que apoyaban el encuentro mundial de jóvenes seguro que ha sido muy beneficiosa para ese encuentro, pero dudamos que lo haya sido para la Iglesia”.

Críticas comunes en amplios sectores de la sociedad y de la Iglesia, pero que, hasta ahora, no habían aparecido en un libro editado por la editorial de la Conferencia episcopal. Algo está cambiando en la Iglesia jerárquica española. Por fin…

Fuente: http://es.radiovaticana.va/news/2016/04/26/laicos_iglesia_mundo_carta_del_papa_al_presidente_de_la_cal/1225553

 

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Laicos en la vida pública, Iglesia y mundo. Carta del Papa al Presidente de la CAL

Laicos en la vida pública, Iglesia y mundo. Carta del Papa al Presidente de la CAL

El Papa recuerda su oración ante la Virgen en México, en su carta al Presidente de la CAL – ANSA

26/04/2016 12:17
(RV).- Los laicos, son parte del Santo Pueblo fiel de Dios y por lo tanto, los protagonistas de la Iglesia y del mundo, a los que los pastores están llamados a servir y no a servirse de ellos, recuerda el Papa Francisco, que envió una Carta al  Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, sobre la importancia del compromiso de los laicos en la vida pública.
En el documento – firmado el 19 de marzo de 2016, Solemnidad de San José, en el cuarto año de su pontificado –  el Santo Padre recuerda el encuentro que mantuvo (4 de marzo de 2016)  con los participantes en la Asamblea Plenaria de la CAL, sobre el tema: «Indispensable compromiso de los fieles laicos en la vida pública de los países latinoamericanos».

Recogiendo lo compartido espontáneamente y prosiguiendo su reflexión, con el anhelo de que «el espíritu de discernimiento y reflexión ‘no caigan en saco roto’» y «nos ayude y siga estimulando a servir al Santo Pueblo fiel de Dios», el Obispo de Roma hace hincapié en  que el «Santo Pueblo fiel de Dios es al que como pastores estamos continuamente invitados a mirar, proteger, acompañar, sostener y servir».

«Nos hace bien recordar que la Iglesia no es una elite de los sacerdotes, de los consagrados, de los obispos, sino que todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios», escribe el Papa Francisco, evocando en su densa reflexión el magisterio del Concilio Vaticano II y al Beato Pablo VI. Y pone en guardia contra el clericalismo, animando la piedad popular y la pastoral popular y señalando asimismo que, ante los desafíos que la vida contemporánea presenta, los pastores deben estimular la inculturación, alentando a la gente a vivir, anunciar y celebrar su fe «en el aquí y ahora de la historia».

«Dos memorias se nos pide cuidar en nuestro pueblo. La memoria de Jesucristo y la memoria de nuestros antepasados», madres, abuelas, padres…, recuerda luego, una vez más el Sucesor de Pedro, que antes de concluir su carta recuerda también su oración en México, ante la Madre de Dios y la oportunidad de estar a solas y de dejarse mirar por Ella.

(CdM – RV)

Texto completo de la Carta del Papa Francisco

A Su Eminencia Cardenal

Marc Armand Ouellet, P.S.S.

Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina

Eminencia:

Al finalizar el encuentro de la Comisión para América Latina y el Caribe tuve la oportunidad de encontrarme con todos los participantes de la asamblea donde se intercambiaron ideas e impresiones sobre la participación pública del laicado en la vida de nuestros pueblos.

Quisiera recoger lo compartido en esa instancia y continuar por este medio la reflexión vivida en esos días para que el espíritu de discernimiento y reflexión “no caiga en saco roto”; nos ayude y siga estimulando a servir mejor al Santo Pueblo fiel de Dios.

Precisamente es desde esta imagen, desde donde me gustaría partir para nuestra reflexión sobre la actividad pública de los laicos en nuestro contexto latinoamericano. Evocar al Santo Pueblo fiel de Dios, es evocar el horizonte al que estamos invitados a mirar y desde donde reflexionar. El Santo Pueblo fiel de Dios es al que como pastores estamos continuamente invitados a mirar, proteger, acompañar, sostener y servir. Un padre no se entiende a sí mismo sin sus hijos. Puede ser un muy buen trabajador, profesional, esposo, amigo pero lo que lo hace padre tiene rostro: son sus hijos. Lo mismo sucede con nosotros, somos pastores. Un pastor no se concibe sin un rebaño al que está llamado a servir. El pastor, es pastor de un pueblo, y al pueblo se lo sirve desde dentro. Muchas veces se va adelante marcando el camino, otras detrás para que ninguno quede rezagado, y no pocas veces se está en el medio para sentir bien el palpitar de la gente.

Mirar al Santo Pueblo fiel de Dios y sentirnos parte integrante del mismo nos posiciona en la vida y, por lo tanto, en los temas que tratamos de una manera diferente. Esto nos ayuda a no caer en reflexiones que pueden, en sí mismas, ser muy buenas pero que terminan funcionalizando la vida de nuestra gente, o teorizando tanto que la especulación termina matando la acción. Mirar continuamente al Pueblo de Dios nos salva de ciertos nominalismos declaracionistas (slogans) que son bellas frases pero no logran sostener la vida de nuestras comunidades. Por ejemplo, recuerdo ahora la famosa expresión: “es la hora de los laicos” pero pareciera que el reloj se ha parado.

Mirar al Pueblo de Dios, es recordar que todos ingresamos a la Iglesia como laicos. El primer sacramento, el que sella para siempre nuestra identidad y del que tendríamos que estar siempre orgullosos es el del bautismo. Por él y con la unción del Espíritu Santo, (los fieles) quedan consagradas como casa espiritual y sacerdocio santo (LG 10) Nuestra primera y fundamental consagración hunde sus raíces en nuestro bautismo. A nadie han bautizado cura, ni obispo. Nos han bautizados laicos y es el signo indeleble que nunca nadie podrá eliminar. Nos hace bien recordar que la Iglesia no es una elite de los sacerdotes, de los consagrados, de los obispos, sino que todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios. Olvidarnos de esto acarrea varios riesgos y/o deformaciones en nuestra propia vivencia personal como comunitaria del ministerio que la Iglesia nos ha confiado. Somos, como bien lo señala el Concilio Vaticano II, el Pueblo de Dios, cuya identidad es la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en cuyos corazones habita el Espíritu Santo como en un templo (LG 9). El Santo Pueblo fiel de Dios está ungido con la gracia del Espíritu Santo, por tanto, a la hora de reflexionar, pensar, evaluar, discernir, debemos estar muy atentos a esta unción.

A su vez, debo sumar otro elemento que considero fruto de una mala vivencia de la eclesiología planteada por el Vaticano II. No podemos reflexionar el tema del laicado ignorando una de las deformaciones más fuertes que América Latina tiene que enfrentar – y a las que les pido una especial atención – el clericalismo. Esta actitud no sólo anula la personalidad de los cristianos, sino que tiene una tendencia a disminuir y desvalorizar la gracia bautismal que el Espíritu Santo puso en el corazón de nuestra gente. El clericalismo lleva a la funcionalización del laicado; tratándolo como “mandaderos”, coarta las distintas iniciativas, esfuerzos y hasta me animo a decir, osadías necesarios para poder llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los ámbitos del quehacer social y especialmente político. El clericalismo lejos de impulsar los distintos aportes, propuestas, poco a poco va apagando el fuego profético que la Iglesia toda está llamada a testimoniar en el corazón de sus pueblos. El clericalismo se olvida que la visibilidad y la sacramentalidad de la Iglesia pertenece a todo el Pueblo de Dios (cfr. LG 9-14) Y no solo a unos pocos elegidos e iluminados.

Hay un fenómeno muy interesante que se ha producido en nuestra América Latina y me animo a decir, creo que es de los pocos espacios donde el pueblo de Dios fue soberano de la influencia del clericalismo: me refiero a la pastoral popular. Ha sido de los pocos espacios donde el pueblo (incluyendo a sus pastores) y el Espíritu Santo se han podido encontrar sin el clericalismo que busca controlar y frenar la unción de Dios sobre los suyos. Sabemos que la pastoral popular como bien lo ha escrito Pablo VI en la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, tiene ciertamente sus límites. Está expuesta frecuentemente a muchas deformaciones de la religión, pero prosigue, cuando está bien orientada, sobre todo mediante una pedagogía de evangelización, contiene muchos valores. Refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer. Hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo, cuando se trata de manifestar la fe. Comporta un hondo sentido de los atributos profundos de Dios: la paternidad, la providencia, la presencia amorosa y constante. Engendra actitudes interiores que raramente pueden observarse en el mismo grado en quienes no poseen esa religiosidad: paciencia, sentido de la cruz en la vida cotidiana, desapego, aceptación de los demás, devoción. Teniendo en cuenta esos aspectos, la llamamos gustosamente “piedad popular”, es decir, religión del pueblo, más bien que religiosidad … Bien orientada, esta religiosidad popular puede ser cada vez más, para nuestras masas populares, un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo. (EN 48) El Papa Pablo usa una expresión que considero es clave, la fe de nuestro pueblo, sus orientaciones, búsquedas, deseo, anhelos, cuando se logran escuchar y orientar nos terminan manifestando una genuina presencia del Espíritu. Confiemos en nuestro Pueblo, en su memoria y en su “olfato”, confiemos que el Espíritu Santo actúa en y con ellos, y que este Espíritu no es solo “propiedad” de la jerarquía eclesial.

He tomado este ejemplo de la pastoral popular como clave hermenéutica que nos puede ayudar a comprender mejor la acción que se genera cuando el Santo Pueblo fiel de Dios reza y actúa. Una acción que no queda ligada a la esfera íntima de la persona sino por el contrario se transforma en cultura; una cultura popular evangelizada contiene valores de fe y de solidaridad que pueden provocar el desarrollo de una sociedad más justa y creyente, y posee una sabiduría peculiar que hay que saber reconocer con una mirada agradecida. (EG 68)

Entonces desde aquí podemos preguntarnos, ¿qué significa que los laicos estén trabajando en la vida pública?

Hoy en día muchas de nuestras ciudades se han convertidos en verdaderos lugares de supervivencia. Lugares donde la cultura del descarte parece haberse instalado y deja poco espacio para una aparente esperanza. Ahí encontramos a nuestros hermanos, inmersos en esas luchas, con sus familias, intentando no solo sobrevivir, sino que en medio de las contradicciones e injusticias, buscan al Señor y quieren testimoniar lo. ¿Qué significa para nosotros pastores que los laicos estén trabajando en la vida pública? Significa buscar la manera de poder alentar, acompañar y estimular todo los intentos, esfuerzos que ya hoy se hacen por mantener viva la esperanza y la fe en un mundo lleno de contradicciones especialmente para los más pobres, especialmente con los más pobres. Significa como pastores comprometernos en medio de nuestro pueblo y, con nuestro pueblo sostener la fe y su esperanza. Abriendo puertas, trabajando con ellos, soñando con ellos, reflexionando y especialmente rezando con ellos. Necesitamos reconocer la ciudad –y por lo tanto todos los espacios donde se desarrolla la vida de nuestra gente– desde una mirada contemplativa, una mirada de fe que descubra al Dios que habita en sus hogares, en sus calles, en sus plazas… Él vive entre los ciudadanos promoviendo la caridad, la fraternidad, el deseo del bien, de verdad, de justicia. Esa presencia no debe ser fabricada sino descubierta, develada. Dios no se oculta a aquellos que lo buscan con un corazón sincero. (EG 71) No es nunca el pastor el que le dice al laico lo que tiene que hacer o decir, ellos lo saben tanto o mejor que nosotros. No es el pastor el que tiene que determinar lo que tienen que decir en los distintos ámbitos los fieles. Como pastores, unidos a nuestro pueblo, nos hace bien preguntamos cómo estamos estimulando y promoviendo la caridad y la fraternidad, el deseo del bien, de la verdad y la justicia. Cómo hacemos para que la corrupción no anide en nuestros corazones.

Muchas veces hemos caído en la tentación de pensar que el laico comprometido es aquel que trabaja en las obras de la Iglesia y/o en las cosas de la parroquia o de la diócesis y poco hemos reflexionado como acompañar a un bautizado en su vida pública y cotidiana; cómo él, en su quehacer cotidiano, con las responsabilidades que tiene se compromete como cristiano en la vida pública. Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas “de los curas” y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe. Estas son las situaciones que el clericalismo no puede ver, ya que está muy preocupado por dominar espacios más que por generar procesos. Por eso, debemos reconocer que el laico por su propia realidad, por su propia identidad, por estar inmerso en el corazón de la vida social, pública y política, por estar en medio de nuevas formas culturales que se gestan continuamente tiene exigencias de nuevas formas de organización y de celebración de la fe. ¡Los ritmos actuales son tan distintos (no digo mejor o peor) a los que se vivían 30 años atrás! Esto requiere imaginar espacios de oración y de comunión con características novedosas, más atractivas y significativas –especialmente–para los habitantes urbanos. (EG 73) Es obvio, y hasta imposible, pensar que nosotros como pastores tendríamos que tener el monopolio de las soluciones para los múltiples desafíos que la vida contemporánea nos presenta. Al contrario, tenemos que estar al lado de nuestra gente, acompañándolos en sus búsquedas y estimulando esta imaginación capaz de responder a la problemática actual. Y esto discerniendo con nuestra gente y nunca por nuestra gente o sin nuestra gente. Como diría San Ignacio, “según los lugares, tiempos y personas”. Es decir, no uniformizando. No se pueden dar directivas generales para una organización del pueblo de Dios al interno de su vida pública. La inculturación es un proceso que los pastores estamos llamados a estimular alentado a la gente a vivir su fe en donde está y con quién está. La inculturación es aprender a descubrir cómo una determinada porción del pueblo de hoy, en el aquí y ahora de la historia, vive, celebra y anuncia su fe. Con la idiosincrasia particular y de acuerdo a los problemas que tiene que enfrentar, así como todos los motivos que tiene para celebrar. La inculturación es un trabajo de artesanos y no una fábrica de producción en serie de procesos que se dedicarían a “fabricar mundos o espacios cristianos”.

Dos memorias se nos pide cuidar en nuestro pueblo. La memoria de Jesucristo y la memoria de nuestros antepasados. La fe, la hemos recibido, ha sido un regalo que nos ha llegado en muchos casos de las manos de nuestras madres, de nuestras abuelas. Ellas han sido, la memoria viva de Jesucristo en el seno de nuestros hogares. Fue en el silencio de la vida familiar, donde la mayoría de nosotros aprendió a rezar, a amar, a vivir la fe. Fue al in terno de una vida familiar, que después tomó forma de parroquia, colegio, comunidades que la fe fue llegando a nuestra vida y haciéndose carne. Ha sido también esa fe sencilla la que muchas veces nos ha acompañado en los distintos avatares del camino. Perder la memoria es desarraigarnos de donde venimos y por lo tanto, nos sabremos tampoco a donde vamos. Esto es clave, cuando desarraigamos a un laico de su fe, de la de sus orígenes; cuando lo desarraigamos del Santo Pueblo fiel de Dios, lo desarraigamos de su identidad bautismal y así le privamos la gracia del Espíritu Santo. Lo mismo nos pasa a nosotros, cuando nos desarraigamos como pastores de nuestro pueblo, nos perdemos.

Nuestro rol, nuestra alegría, la alegría del pastor está precisamente en ayudar y estimular, al igual que hicieron muchos antes que nosotros, sean las madres, las abuelas, los padres los verdaderos protagonistas de la historia. No por una concesión nuestra de buena voluntad, sino por propio derecho y estatuto. Los laicos son parte del Santo Pueblo fiel de Dios y por lo tanto, los protagonistas de la Iglesia y del mundo; a los que nosotros estamos llamados a servir y no de los cuales tenemos que servirnos.

En mi reciente viaje a la tierra de México tuve la oportunidad de estar a solas con la Madre, dejándome mirar por ella. En ese espacio de oración pude presentarle también mi corazón de hijo. En ese momento estuvieron también ustedes con sus comunidades. En ese momento de oración, le pedí a María que no dejara de sostener, como lo hizo con la primera comunidad, la fe de nuestro pueblo. Que la Virgen Santa interceda por ustedes, los cuide y acompañe siempre,

Vaticano, 19 de marzo de 2016

+Francisco

 

Fuente: http://es.radiovaticana.va/news/2016/04/26/laicos_iglesia_mundo_carta_del_papa_al_presidente_de_la_cal/1225553

 

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Organizar círculos de estudio

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En la Accion Catolica Mexicana uno de los metodoss de formacion son los Circulos de Estudio, el siguiente articulo no ayudara a conocer mas al respecto.

Organizar círculos de estudio

Sección 11.

Fuente: http://ctb.ku.edu/es/tabla-de-contenidos/abogacia/realizar-investigacion-sobre-la-abogacia/estudios-constantes/principal

 

  • ¿Qué son los círculos de estudio?      
  • ¿Por qué organizar círculos de estudio?
  • ¿Cómo organizar un programa de círculos de estudio que incluya a toda la comunidad?
  • Consejos para registrar y facilitar un círculo de estudio

Hoy en día enfrentamos algunos desafíos difíciles. Los vecindarios tienen que lidiar con el crimen, problemas económicos, tensiones entre grupos de diferente origen, abuso de drogas y alcohol, y algunos otros asuntos. Para empeorar las cosas, muchos de nosotros apenas conocemos a nuestros vecinos.

Las buenas nuevas son que las personas de nuestra comunidad barrial están llenas de energía, talento y creatividad –atributos que pueden ser canalizados para mejorar la calidad de vida de todos. Pero muy a menudo, los vecindarios  no son capaces de aprovechar al máximo la energía y el compromiso de sus residentes. La mayoría de las personas que trabajan y viven en nuestros barrios, no están en la mesa al momento de discutir los problemas y tomar decisiones. Son a menudo los mismos líderes quienes intentan representar a la gente de su vecindario, y algunas veces, esos líderes están exhaustos.

¿Cómo puede usted aprovechar el talento y la creatividad existentes en el lugar donde vive para beneficio del vecindario todo? Un número creciente de organizadores comunitarios, con la esperanza de agrupar a los

Vecindarios, han utilizado con éxito los círculos de estudio.

¿Qué son los círculos de estudio?  

Un círculo de estudio es un grupo de 8 a 12 personas que se reúne regularmente para tratar temas públicos críticos de una forma colaborativa y democrática. Los participantes examinan el tema desde diferentes puntos de vista  e identifican áreas con problemas comunes. De allí surgen recomendaciones para la acción que beneficien a la comunidad. Algunos ejemplos de círculos de estudio llevados a cabo en todo el país incluyen programas de mentores para la juventud, nuevas políticas de empleo, celebración de las diversidades de toda la ciudad, un “coro de unidad” multirracial, una nueva ley estatal reformando el sistema correccional de Oklahoma.

Un círculo de estudios es generalmente conducido por un facilitador imparcial, cuyo trabajo consiste en mantener centradas las discusiones, ayudar al grupo a considerar una variedad de puntos de vista, y hacer las preguntas difíciles.

En general, el círculo de estudios irá progresando desde cuestiones personales (¿Cómo me afecta esto a mí?), a sesiones que proporcionen  una perspectiva mas amplia (¿Qué dicen los demás acerca de este tema?) llegando a una sesión en la que se planteen acciones concretas (¿Qué podemos hacer al respecto ahora mismo?). Los círculos de estudio proporcionan buenas ideas y planes de acción que pueden juntar a la comunidad del barrio y mejorar la calidad de vida de todos.

Los círculos de estudio individuales pueden tener lugar al interior de una comunidad, o bien al interior de organizaciones como  escuelas, sindicatos o agencias gubernamentales. Sin embargo, los círculos de estudio tienen un mayor alcance e impacto, cuando varias organizaciones de la misma comunidad, trabajan juntas para llevar a cabo círculos de estudio múltiples como parte de un programa a gran escala. Estos programas comunitarios, agrupan a un gran número de ciudadanos –en algunos casos hasta miles- en círculos de estudio sobre un tema de interés público como relaciones entre las razas, el crimen y la violencia o la educación. Amplias coaliciones patrocinadoras dan lugar a una participación comunitaria fuerte y diversificada.

Esta sección de la Caja de Herramientas lo llevará paso a paso a través del proceso de planificar y conducir un círculo de estudios inicial, expandiendo su programa y coordinando un esfuerzo comunitario global. Usted puede tener un tema ya pensado de antemano tal como seguridad pública o embellecimiento del vecindario, o puede armar un círculo más general y permitir a los participantes escoger el tema que desean tratar.

¿Por qué organizar círculos de estudio?

Organizar un círculo de estudios  -o un programa comunitario de círculos de estudio- es un montón de trabajo, pero vale la pena por un sinnúmero de razones. La gente encuentra a los círculos de estudio valiosos porque:

  • Las discusiones comienzan con la gente hablando de sus experiencias propias.
  • Los círculos de estudio no tratan problemas en abstracto, tratan problemas reales que la gente real experimenta todos los días.
  • Los grupos pequeños ayudan a gente de diversos bagajes sociales a hablar de temas difíciles de una manera segura y respetuosa. Los grupos grandes pueden ser intimidantes; pero muchas personas que no se encuentran cómodas en un grupo grande, se abrirán con más facilidad a un grupo pequeño.
  • Las personas perciben que son parte de un esfuerzo mayor y se sienten bien con eso.
  • Un programa de círculos de estudio global, fortalece a los residentes de la comunidad. Ayuda a las personas a solucionar problemas y realizar  acciones en sus vecindarios y comunidades.

Una vez que los programas de círculos de estudios dan comienzo, usualmente crecen y se fortalecen; las personas llegan a disfrutar del trabajo conjunto en pos de un objetivo común. Los participantes generalmente hablan acerca de lo rápido que ha pasado el tiempo cuando la discusión ha sido focalizada, honesta y productiva. También hablan de lo divertido que ha sido el conocimiento mutuo. Así que, como se puede ver, hay una gran cantidad de razones para organizar un círculo de estudios en su vecindario. ¿Se encuentra listo para probar? ¡Vamos entonces!

¿Cómo organizar un programa comunitario de círculos de estudio?

Ejemplo: Ola de crímenes en Milltown

Milltown, un barrio histórico en una gran ciudad del medio oeste, ha sido siempre un bonito lugar para vivir, con una buena mezcla de gente joven y vieja, estudiantes y profesionales, personas solteras y familias establecidas. En años recientes, Milltown ha sido el hogar de un creciente número de población hispánica. Los diversos grupos, a pesar de conocerse, no interactúan demasiado, y ha habido últimamente alguna tensión entre los recién llegados hispánicos y residentes antiguos.

Como si esto fuera poco, en los meses recientes, Milltown ha experimentado una ola de crímenes. Los crímenes han sido relativamente menores en su mayor parte: un pequeño graffiti por aquí, una ventana rota por allá, una casilla de correo golpeada, etc. Pero las cosas parecen estar escalando; se ha reportado la rotura de varios automóviles y la casa de uno de los vecinos fue robada.

Los residentes de Milltown están con toda razón preocupados acerca de los problemas que afectan a su comunidad. ¿Cómo pueden unir a la comunidad para lograr acabar con  la criminalidad y hacer que todos los residentes se sientan seguros?

Antes de comenzar, hay varias cosas a tener en cuenta.

  • Primero, reparta la carga; consiga en el barrio voluntarios que le ayuden a organizar el programa.  Esto no solo le ayudará, sino que dará a los participantes un mayor sentimiento de “propiedad” sobre el proceso.   .
  • Segundo, deje bien en claro que en los círculos de estudio, se respetarán todos los orígenes. De otra forma, usted alentará la creencia de que solamente importan las opiniones de determinado grupo de personas; definitivamente ¡este no es el mensaje que usted quiere enviar!
  • Tercero, asegúrese que las personas entiendan que este proyecto es para ayudar a la gente a solucionar problemas en el barrio y no solamente para hablar de ellos.

Con estas cosas en mente usted está listo para empezar.

Forme un equipo básico de asistentes decididos. Hable con unas pocas personas que usted conozca bien y con las que haya trabajado anteriormente y que se entusiasmen con este proyecto.

  • Arme un círculo de estudios piloto. Con la ayuda de su equipo base, piense en un grupo de diez o doce personas que puedan estar interesados en ser los pioneros. Hágales llegar una invitación personal para integrarse al círculo piloto y lleve a cabo una o dos sesiones. Al finalizar, pregúnteles que piensan del proceso y cómo podría hacerse para que funcione en su barrio.
  • El círculo piloto puede llevarse a cabo en cualquier lugar. El sótano de una iglesia, un salón vacío de la escuela del barrio, el salón de actividades de un edificio de apartamentos o hasta la casa de alguna persona. Donde sea que lo haga, asegúrese que sea accesible, fácil de encontrar y confortable. Usted puede suministrar refrigerios para los participantes o averiguar si a ellos les gustaría turnarse  para traer comida y bebida.

Haga una lista de los grupos y organizaciones en su barrio. Para comprometer a una gran cantidad de personas, usted necesita conectarse con la mayor cantidad de grupos y organizaciones posible. Haga una lista de todas las escuelas, congregaciones, comercios, clubes, ONG’s, bibliotecas, asociaciones de inquilinos, grupos Scout, etc. que existan en su vecindario. También agregue a la lista a personas clave que trabajen cerca de la comunidad, incluyendo oficiales de policía, funcionarios públicos y otros empleados del gobierno. ¿Puede pensar en alguien más?

Lleve a cabo otro círculo piloto con representantes de las diferentes organizaciones. Invite a personas de alguna de estas organizaciones a otro círculo piloto. Si reúne a más de de doce personas, haga más de uno. Intente conformar una buena mezcla de gente en cada uno.

Ejemplo: Nace un Círculo de Estudios

Alma Huerta, residente de Milltown, decide organizar un programa de círculos de estudio comunitario como respuesta a las tensiones existentes en su vecindario. Pide ayuda a su amiga y vecina de la casa lindera, Allison Browne, y ésta se entusiasma con el proyecto. Reclutan juntas a otros participantes para un círculo de estudios piloto: el sacerdote de la iglesia de Allison, el agente inmobiliario que vendió a Alma su casa y el guardia del edificio comercial donde ella trabaja, son todos miembros del círculo. Se reúnen en el salón de reuniones de la Iglesia Bautista de Milltown, puesto que el edificio es un lugar fácilmente ubicable en el pueblo, y también porque Allison utiliza una silla de ruedas y la iglesia es fácilmente accesible para las personas con discapacidades.

Alma comienza el círculo presentándose y haciendo que todos los participantes se presenten. Dice al grupo: “Todos estamos aquí esta noche porque estamos preocupados por la criminalidad en Milltown. Esta noche hablaremos sobre seguridad. La seguridad es una gran preocupación, pues cuando uno no se siente seguro, es difícil trabajar sobre cualquier otro tema prioritario. La meta de la sesión de esta noche es ayudarles a hablar acerca de la manera de hacer de nuestro vecindario un lugar más seguro para vivir y trabajar.”

Durante la primera sesión, el grupo co-liderado por Alma y Allison discute sobre una serie de cuestiones incluyendo:

  • ¿Se siente usted seguro en el barrio? ¿Por qué o por qué no?
  • ¿Qué tipo de precauciones de seguridad toma usted usualmente?
  • ¿Qué rol juega la policía para hacer al barrio más seguro?
  • ¿Qué rol puede jugar usted para hacer a este barrio más seguro?
  • El grupo mantiene una animada discusión acerca de la seguridad en Milltown. Al final, los participantes están de acuerdo en que los círculos de estudio son una gran idea, y ¡comienzan a planificar para el futuro!

Forme un grupo de trabajo basado en los círculos de estudio. Invite a todas las personas involucradas hasta el momento a unirse a un grupo de trabajo que impulsará la iniciativa de allí en más. Asegúrese de que este grupo sea representativo de las diferentes clases de personas que viven en el barrio. Divida el grupo en pequeños grupos de dos o tres para comenzar las siguientes tareas:

  • Planificar el lanzamiento. El lanzamiento es una gran reunión que tiene lugar un poco antes de que comiencen los círculos para anunciar el proyecto a todo el barrio. Invite a uno o dos oradores que puedan describir los círculos de estudio e inspirar a las personas a tomar parte. Proporcione refrigerios y dé un tiempo para que la gente socialice y se inscriba.
  • Reclute y entrene facilitadores. Si puede, encuentre algunas personas que tengan habilidades para facilitar grupos. También invite  a personas que tengan la personalidad necesaria para ser buenos facilitadores; los buenos oyentes a menudo son buenos facilitadores. Suminístreles información acerca de la facilitación de círculos de estudio y reúnalos para un entrenamiento. Asegúrese que entiendan la regla fundamental: Los facilitadores son neutrales y deben guardarse de dar sus opiniones.
  • Encuentre lugares de reunión y ocúpese de otros detalles. Haga arreglos para que los círculos se reúnan en escuelas, bibliotecas, iglesias, edificios comerciales, etc. si no hay más remedio, utilice casas de algunas personas. Si puede, facilite cuidado para los niños, transporte y otros servicios que ayuden a la gente a participar. Si fuera posible, busque voluntarios que hagan de secretarios para llevar registro de las reuniones.
  • Reclute personas que se incorporen a los círculos. Una vez más: las invitaciones personales funcionan mejor. Haga que todos los integrantes del grupo de trabajo recluten personas en sus organizaciones o círculo de amistades. Vaya puerta por puerta. Haga volantes y hojas de inscripción para distribuir en el barrio. Coloque información en boletines barriales, boletines de la iglesia y periódicos, y vea de que otra forma puede correr la voz.
  • Planifique el foro de actividades. Esta gran reunión, se realiza al final de una ronda de círculos. Utilice anticipadamente los registros de cada grupo para identificar las áreas de mayor preocupación. Durante el foro, otorgue tiempo suficiente a un representante de cada círculo para que haga un pequeño resumen de sus ideas (no más de cinco minutos cada uno). Aliente a la gente a unirse a los grupos de acción de las áreas que preocupen más. Dé un tiempo a estos grupos para que las personas se conozcan y comiencen a planificar. Cierre la asamblea con un orador que felicite a todos por sus esfuerzos. Asegúrese de que haya comida y tiempo para socializar.

Lleve a cabo la reunión de lanzamiento. Trate de conseguir que los medios locales cubran el evento.

Ejemplo: Un Lanzamiento Exitoso

Alma y Allison han llevado a cabo con éxito un segundo círculo de estudios,  con participantes diferentes, y han quedado encantadas con su entusiasmo. Todos los que han tomado parte, sienten que expandir el programa será bueno para Milltown, y un número de personas se anotan para planificar una reunión de lanzamiento.

El Centro Comunitario de Milltown cede el espacio para la reunión;  restaurantes y servicios de comida del barrio, algunos de ellos afectados por la reciente ola de crímenes, donan comida. Una tienda de electrónica del barrio, llega a donar un televisor color de 26 pulgadas para ser sorteado durante la reunión.

Las mujeres comienzan entonces a correr la voz. Crean volantes coloridos (¡haciendo mención prominentemente al aparato de televisión!) y los ponen al alcance del público en las tiendas, la biblioteca, y las carteleras de la iglesia, la escuela y las policlínicas. Se aseguran de que  la información esté impresa tanto en español como en inglés. Redactan un comunicado de prensa para el periódico local, colocan un aviso de servicio público en la estación de televisión por cable local y ponen avisos cortos en los boletines de la iglesia y la escuela.

A pesar de que todo este trabajo de propaganda es importante, la mayoría de los participantes de los círculos de estudio son reclutados a través de contactos personales. Alma y Allison le cuentan a todos los que pueden acerca del grupo y piden a esas personas que a su vez se lo cuenten a otros. Hablan con los sacerdotes locales, oficiales de policía, directores de agencias gubernamentales, trabajadores sociales, personal de los medios, personal de las escuelas y todos aquellos en quienes se les ocurre pensar.

Al llegar el gran día, cerca de 750 residentes de Milltown se reúnen en el Centro Comunitario, y un número considerable se inscribe hasta completar unos 10 círculos de un buen tamaño.

¡Ha llegado el momento de que comiencen los círculos! Pero mientras funcionan, usted necesitará apoyo para los círculos. ¿Cómo? Junte a los facilitadores para una reunión para que puedan comparar notas acerca de cómo están funcionando sus grupos. Comience nuevos círculos para los que se anotaron tarde. Recoja los registros de cada círculo (vea Herramientas) para tener una idea acerca de las discusiones y  que esto le ayude a documentar el proceso.

Cuando terminen los círculos –generalmente después de varios meses- es el momento de realizar el foro de actividades. Esta es la oportunidad de celebrar lo que su barrio ha hecho y pasar de la palabra a la acción.

Mantenga el dinamismo. Hable con los grupos de acción para ver cómo les está yendo. Intente que los medios locales den cobertura al esfuerzo. Trabaje con la gente que quiere comenzar a hacer una nueva ronda de círculos de estudio.

Ejemplo: Gestionar el Programa

A través de todo el proceso, Alma y Allison continúan coordinando el emprendimiento de los círculos de estudio. Adicionalmente a la facilitación de un círculo cada una, se reúnen regularmente con otros facilitadores para revisar los registros, llevar  un seguimiento de los temas comunes  y en general, ver como van las cosas.

Los otros facilitadores informan que las cosas están yendo bien en sus respectivos grupos. Las discusiones, a pesar de apasionadas y a veces acaloradas, han producido ideas nuevas, nuevos entendimientos y nuevas esperanzas. Se forjan nuevas conexiones, y se hacen nuevas amistades. Lo mejor de todo es que  los participantes se sienten fortalecidos; creen que realmente están haciendo algo para reducir la criminalidad en Milltown.

Haga una pausa y reflexione acerca de lo que ha aprendido, y comience a planificar la próxima ronda. Junte al grupo y comente como fueron las cosas. Registre (¡y celebre!) sus logros, y vea de qué otras maneras se puede fortalecer el programa. Suministre retroalimentación a los voluntarios. Utilice lo que ha aprendido para planificar el futuro. Trate de expandir su grupo de trabajo. De esta forma, usted puede profundizar su programa de círculos de estudio y hacerlo sostenible para así ¡construir un vecindario más fuerte!

Ejemplo: Una conclusión apropiada

Cuando finalizan los círculos de estudio, es tiempo de llevar a cabo otra reunión en el centro comunitario. Esta vez un Foro de Actividades  donde se puedan discutir las propuestas de los círculos. Los grupos han llegado con algunas buenas ideas para reducir la criminalidad en Milltown. En el transcurso de las discusiones, surgió la idea de que el aumento de ésta puede atribuirse a varias pandillas de jóvenes que están surgiendo en Milltown. Así que muchas ideas tienen que ver con la juventud. Por ejemplo:

  • Trabajar junto a la sub-estación de Policía creando una liga de básquetbol de jóvenes para que los adolescentes  de Milltown jueguen después de salir de la escuela.
  • Trabajar con el centro comunitario para expandir su menú de actividades al salir de la escuela.
  • Establecer un programa de mentores con  la secundaria de Milltown, para jóvenes en situación de riesgo.
  • Realizar  en la calle un festejo anual del Cinco de Mayo para celebrar la diversidad y unir un poco más al barrio.
  • Hablar con los integrantes de las pandillas en forma personal, para averiguar  por qué se han involucrado con las pandillas, qué los mantiene unidos a ellas, qué puede hacerse para que se sientan más parte de la comunidad, y qué puede hacerse para desalentarlos a tomar parte en actividades criminales.

Implementar estas sugerencias lleva una gran cantidad de tiempo y esfuerzo por parte de los residentes de Milltown,  pero sus esfuerzos dan resultado. Un año después de haber comenzado el programa de círculos de estudio, la criminalidad en Milltown ha descendido un 60 por ciento.

¿Y Alma y Allison? Están pensando en formas de embellecer Milltown, ¡Con una nueva rueda de círculos de estudio!

Consejos acerca del registro y la facilitación de un círculo de estudios

El secretario y el facilitador son muy importantes para cada círculo de estudios. El facilitador mantiene los temas focalizados y en movimiento, y el secretario se asegura de que las ideas de todos queden registradas. Si usted ha asumido uno de estos roles clave, aquí hay una descripción más completa de lo que necesitará hacer.

El rol del secretario

Cada círculo de estudios necesita un voluntario para anotar de todas las ideas que surgen. El secretario no debería ser el facilitador; los dos roles son demasiado importantes para que alguien cumpla con ambos. La tarea principal del secretario es escuchar con cuidado y documentar lo que los miembros del grupo dicen. Algunas personas creen que pueden tomar buenas notas y aún así participar de la discusión. Otros prefieren concentrarse en escuchar.

El rol del facilitador 

El facilitador tiene un rol clave en el proceso. He aquí algunos consejos que le ayudarán a facilitar reuniones exitosamente.

Manténgase neutral. Utilice sabiamente el poder del que dispone. Su rol nunca debe ser el de promover un punto de vista en particular, sino el de tratar de que la discusión continúe. Al final de la reunión, los miembros del grupo no deberían saber cuál es su opinión sobre los temas tratados.

  • Esté preparado. Piense de antemano hacia donde puede ir la discusión. Esto le permitirá prestar toda la atención al grupo en sí.
  • Permita que los participantes se contesten entre sí. Aliente la interacción entre los miembros. Si algunos comentarios o preguntas se dirigen a usted, trate de redirigirlos a alguna otra persona. Usted debería hablar menos que cualquier miembro del grupo.
  • No deje que alguna persona acapare la discusión. Si usted permite las interrupciones o que uno o dos oradores se adueñen de la discusión, las personas más amables se sentirán enojadas y frustradas. Al primer signo de problemas, haga referencia a las reglas que el grupo ha establecido.
  • Aliente a los participantes más tímidos. No ponga a nadie en la pasarela, pero busque oportunidades para que los más tímidos entren en la discusión. Apréndase los nombres de los participantes y utilícelos.
  • Mantenga las discusiones en el tema. Dado que los temas importantes generalmente están relacionados  unos con otros, es fácil que los grupos se deslicen hacia otras áreas. Los participantes necesitan la libertad de explorar conexiones e ideas, pero trate de mantener la discusión en el tema central de la sesión.
  • Permita pausas y silencios. Las personas necesitan tiempo para pensar y reflexionar. Algunas veces el silencio ayuda a las personas a tomar el coraje necesario para hacer un aporte valioso. Usted puede encontrar de ayuda el contar hasta diez luego de hacer una pregunta.
  • No se preocupe por lograr un consenso. No todos estarán de acuerdo en todo. No hay necesidad de un consenso; simplemente trate de que el grupo encuentre algunas áreas de acuerdo.
  • Ante la duda, pregúntele al grupo. Si está teniendo problemas para hacer cumplir las reglas básicas o para decidir a qué tema dedicar más tiempo, pregúntele al grupo que le gustaría hacer.

Para resumir

Si la comunidad de su vecindario parece amenazada por fuerzas de dentro o de fuera, si los vecinos no se conocen  mutuamente y los miembros de la comunidad viven virtualmente aislados unos de los otros,  y usted quiere tener una comunidad diferente, considere organizar un círculo de estudios. Al darle voz a la gente más afectada por los problemas del vecindario, los círculos de estudio estrechan los lazos entre los vecinos y más importante aún, fortalecen a la comunidad para  llevar adelante cambios reales y duraderos.

Contributor

Kate Nagy

Recursos en línea

The Citizen’s Handbook provides straight-forward recommendations and information for community members who want to get involved in activism.

Organizing Study Circles to Build Hospitable Communities is a guide for creating study circles with specific examples for each of their strategies.

Organizing Study Circles provides four strategies for having successful study circles.

Organizing Study Circles With Young People – This guide provides information on organizing study circles intended to get young people involved.

Study Circles gives a detailed overview of study circles, as well as their purpose and outcomes.

Study Circle Facilitator Guide is an online PDF that serves as a guide for facilitators of community study circles.

The Study Circle Process is a great resource that gives an overview of study circles, as well as the basic principles of study circles and the impact of study circles.

This section is based entirely on the writings of:

Study Circle Resource Center
P.O. Box 203
Pomfret, CT 06258
scrc@neca.com.

SCRC staff members offer their services to community leaders, free of charge, at every stage of creating a community-wide study circle program: giving advice on all the steps in the organizing process; helping to develop strong coalitions within communities; advising on material development; and writing letters of support for funding proposals. Often, SCRC can also provide free study circle guides. Occasionally, an SCRC staff member can visit a community to participate in organizing meetings and conduct facilitator trainings. SCRC is a project of the Topsfield Foundation Inc., a nonprofit, nonpartisan foundation dedicated to advancing deliberative democracy and improving the quality of life in the United States.

Their book:

Leighninger M., Flavin, M., & Ghandour, R. (1998). Building strong neighborhoods: A study circle guide for public dialogue and community problem solving. Pomfret, CT: The Topsfield Foundation.

Esta sección está basada enteramente en los escritos del

Study Circle Resource Center
P.O. Box 203
Pomfret, CT 06258
scrc@neca.com.

Los miembros del staff de SCRC ofrecen sus servicios sin costo alguno a líderes comunitarios, en cada etapa de la creación de un programa de círculos de estudio, brindando asesoramiento en todos los pasos del proceso organizativo, ayudando a desarrollar uniones fuertes dentro de las comunidades, asesorando en el desarrollo material o escribiendo notas de apoyo para la obtención de fondos. El SCRC a menudo brinda guías de círculos de estudio gratuitas. Ocasionalmente, un miembro del SCRC puede visitar una comunidad para participar en la organización de reuniones o conducir entrenamientos para facilitadores. El SCRC es un proyecto de la Topsfield Foundation Inc., una organización independiente sin fines de lucro dedicada a promover la democracia deliberativa y mejorar la calidad de vida en los Estados Unidos.

 Su libro:

Leighninger M., Flavin, C., & Ghandour R. (1998). Building strong neighborhoods: A study circle guide for public dialogue and community problem solving. Pomfret, CT: The Topsfield Foundation