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Los 9 campos de evangelización para los laicos católicos, según Scott Hahn… ¿cuál te falta?

Los 9 campos de evangelización para los laicos católicos, según Scott Hahn… ¿cuál te falta?

Los 9 campos de evangelización para los laicos católicos, según Scott Hahn... ¿cuál te falta?

Scott Hahn anima a cada laico católico a ser un evangelizador y señala 9 campos de anuncio explícito del Evangelio buenos para laicos

Actualizado 20 marzo 2015

P.J.Ginés/ReL

http://es.radiovaticana.va/news/2015/03/23/donde_no_hay_misericordia,_no_hay_justicia,_dijo_el_papa/1131530

Scott Hahn es un teólogo popular y muy leído en inglés y español por su lenguaje sencillo y estilo ameno. Fue un pastor presbiteriano, gran conocedor de la Biblia, especialmente interesado en el libro de Apocalipsis y en el concepto de “alianza” entre Dios y los hombres.

Su investigación bíblica e histórica le llevaron a él y a su esposa Kimberly al catolicismo. Escribieron su testimonio en el popular libro Roma dulce hogar, que ha tenido cientos de miles de lectores (20 ediciones en español) y ha influido en cientos, si no miles, de conversiones de protestantes al catolicismo. Hoy es profesor en la Universidad Franciscana de Steubenville (www.franciscan.edu), considerada como “la universidad más católica del mundo”.

En su último libro La evangelización de los católicos (Editorial Palabra), Scott Hahn analiza cómo evangelizan los católicos (por lo general, evangelizan poco y mal) y cómo deberían ser todos evangelizadores.

Explora además 9 campos de evangelización en el que los laicos y familias católicas deben implicarse y donde darán fruto.

  1. El campo principal de evangelización: la familia cristiana

Compartir la fe con el cónyuge, tener hijos y transmitirles la fe, contagiar la fe alrededor de la familia a los parientes, es el principal campo evangelizador de los laicos, explica Hahn.

La familia es una iglesia doméstica, y el testimonio de amor fiel de una familia unida evangeliza a todo su entorno. Para ello las parejas casadas han de cumplir sus compromisos matrimoniales (ser fieles, amarse y respetarse, acoger y educar a los hijos…) y han de saber que ellos, y no los catequistas o colegios, son los principales evangelizadores de sus hijos.

La familia, recuerda Hahn, evangelizará poco si no reza en familia, y la misa debe ser el centro de la vida familiar. Los hijos han de ver además que la familia es una fuente de caridad y generosidad, con visitas a enfermos, ayuda a necesitados…

En la familia cristiana se ha de ser fiel a la Iglesia y su enseñanza, no ser conspiradores ni rebeldes ni aceptar como bueno lo que es pecado. Por último, la familia cristiana vive y practica la esperanza, y más en momentos duros.

  1. La amistad

La amistad es alabada en la Biblia y es “una forma de vida compartida, como la familia”. Los “amigos” de Facebook por lo general no son (aún) verdaderos amigos. La amistad implica invitar a participar en actividades familiares: “cumpleaños, películas, celebración de festividades y el rosario vespertino”. Implica advertir a los amigos de sus equivocaciones… y escuchar a los amigos cuando nos advierten y corrigen.

Implica ayudar a un amigo a llegar a fin de mes. Implica hablar de Cristo a los amigos, especialmente a los alejados: dejarles libros evangelizadores, invitarles a encuentros espirituales, quizá a misa, a retiros… “Un ´vamos a rezar una oración cortita por eso ahora mismo´, en el momento preciso, suscita a menudo, reacciones sorprendentes: lágrimas, alegría, paz y agradecimiento. No hay que aporrear a los amigos con la Biblia en la cabeza: “el cariño y la lealtad son, a menudo, el testimonio más eficaz”.

  1. El vecindario

En el Occidente postmoderno muchos no conocen a sus vecinos ni se tratan con ellos. Los horarios, la forma de las viviendas, etc… todo apoya el individualismo. Aún así, los vecinos existen: hay que sonreirles cuando te los encuentras, ser amables y corteses, dejar que vean a nuestros hijos… Quizá en su mundo nadie más les sonríe, nadie les trata con amabilidad ni hay niños en su entorno. Así, la familia cristiana empieza a evangelizar al vecino.

El siguiente paso es crear lazos: “una barbacoa, una fiesta en el jardín, una fiesta en el vecindario…” Visitar una vecina viuda, llevar un regalo a vecinos que han tenido un niño… todo crea lazos. “A la gente no le atrae el catolicismo como concepto, sino como forma de vida”, recuerda Hahn: por eso los vecinos han de verla y empezar a vivirla.

  1. El trabajo

Un laico evangeliza cuando en el trabajo se niega a hacer algo que va contra la fe. La vida laboral no es un compartimento estanco inmune a la fe.

Hay que ser buenos trabajadores, pero también buenos compañeros y buenos jefes, lo que implica amabilidad y respeto. Es bueno recordar cumpleaños y nacimientos de hijos de los compañeros, asumir trabajo extra de un compañero si tiene que atender a un enfermo, sonreir en la oficina…

Además de este ejemplo cotidiano, “podemos empezar sesiones de estudio bíblico a la hora del almuerzo e invitar compañeros”; podemos invitar al católico no practicante del despacho de al lado a ir a la iglesia (quizá el día del patrón de nuestro oficio, o un Miércoles de Ceniza, o en el día de su santo); se puede invitar a los compañeros a actividades evangelizadoras del fin de semana, o de una tarde semanal.

Hahn cree que cada católico debería poder explicar a su compañero de trabajo en 5 minutos o menos por qué es católico, cómo ha sido su encuentro personal con Cristo, cómo cambia Cristo su vida: es lo que da tiempo a exponer en una charla de café.

  1. La parroquia

La parroquia es evangelizadora y necesita de los dones de los parroquianos. “Usémoslos, pues: como voluntarios para organizar la despensa de la parroquia, cantar en el coro de la iglesia, entrenar al equipo de fútbol del colegio de la parroquia, visitar a los enfermos que no pueden salir de casa, formar parte del consejo financiero de la parroquia, encargarnos de la hora santa semanal o simplemente llegar a la parroquia veinte minutos antes de misa para rezar el rosario con otros”.

Hahn anima a organizar actividades que al párroco no se le hayan ocurrido. Lo que el párroco prefiere es que le digan “podríamos organizar tal cosa, yo me encargo, padre”. Traer conferenciantes, organizar cineforums, crear grupos de visitas a personas solas, grupos de apoyo a madres novatas, grupos de oración y estudio bíblico, visitas a católicos alejados… “La parroquia es donde nos alimentamos y donde ayudamos a alimentar a otros, no es una gasolinera donde llenamos el depósito sacramental y nos olvidamos hasta la semana que viene”.

6.La universidad

Un estudio en EEUU señala que el 60% de los que entran en la Universidad siendo practicantes salen sin serlo. En España se deja la práctica religiosa mucho antes, hacia los 13 años.

Scott Hahn alaba dos modelos de evangelización en la universidad -ámbito que él conoce bien- que son el Centro Newman de la Universidad de Illinois y FOCUS (www.focus.org), la Fraternidad de Estudiantes Universitarios Católicos. FOCUS se fundó hace poco más de una década y ha crecido exponencialmente. Tiene la sede en Denver (que fue sede de una JMJ) y cuenta con 400 misioneros repartidos en 74 universidades. “FOCUS es el modelo de cómo la nueva evangelización debe llevarse a cabo en los campus universitarios, y en la próxima década la demanda de misioneros de FOCUS, así como de laicos católicos dispuestos a apoyarlos y patrocinarlos, irá en aumento”.

(En España FOCUS no tiene presencia, ni ninguna realidad parecida, ya que la pastoral universitaria española, en manos de las diócesis, por lo general no hace nueva evangelización y se limita a pastorear a los ya practicantes).

  1. Los medios de comunicación

“Los católicos tenemos ahora más herramientas que nunca para contar nuestra historia yproclamar el Evangelio, lo que hace que nuestra presencia ahí sea esencial”, explica Scott Hahn. “No todos estamos llamados a escribir un blog o presentar un programa de radio, pero utilizando nuestras cuentas de Facebook o Twitter para dar testimonio de la fe contribuimos a la nueva evangelización”, sugiere. También pide apoyar las iniciativas de prensa católica en papel, TV, radio o Internet. La edición española del libro cita en las notas, como ejemplos, a ReligionEnLibertad.com, VaticanInsider.com, Aceprensa.com, MayFeelings, Catholic Voices y Arguments. Apoyar la prensa católica en Internet, redifundiendo noticias o con donativos, es parte del apostolado de los laicos.

  1. Conferencias y ejercicios espirituales

Scott Hahn tiene claro que llevar a un tibio, alejado o incluso pagano a un buen evento cristiano puede transformarle la vida. Los grandes encuentros de oración, adoración y formación que nacieron de la Universidad Franciscana de Steubenville se han difundido por docenas de ciudades de Estados Unidos y cada vez atraen más decenas de miles de jóvenes (pueden conocerse en http://www.steubenville.org).También están renaciendo los ejercicios espirituales. “Hoy en día sólo unos pocos católicos comprometidos tienen la costumbre de hacer un curso de retiro anual; la recuperación de esta práctica, así como un mayor fomento de la misa, daría muchos frutos para la Iglesia y la nueva evangelización”, escribe Hahn.

  1. Los nuevos movimientos de laicos

Scott Hahn es cercano al Opus Dei, aunque su universidad está más bien inmersa en la espiritualidad de la Renovación Carismática. Sin embargo, no menciona a ninguno de estos dos cuando enumera movimientos que “han ayudado a millones de católicos”. Menciona a Focolares, Comunión y Liberación, Camino neocatecumenal, Milicia de la Inmaculada, Apostolado para la Consagración de la Familia y la Legión de María, añadiendo que hay muchos más. Recuerda las palabras de Juan Pablo II que los llama “la respuesta suscitada por el Espíritu Santo a este dramático desafío”. Hahn cree que los laicos, al colaborar con estos movimientos, confirmarán que es cierto lo que decía Juan Pablo II y son una respuesta del Espíritu.

Scott Hahn finaliza así su repaso a los ámbitos evangelizadores del católico laico: “Hay escasez de católicos dispuestos a vivir su fe con fidelidad radical, con audacia y de manera atractiva, en los múltiples campos de la nueva evangelización. Cristo a través de su Iglesia nos llama a ti y a mí a cambiar eso. Nos llama a dedicar nuestras vidas a la tarea de sembrar semillas para Él”.

Categorías:Laicos

¿Quieres un México mejor? Tu oportunidad está en las urnas

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Circular: 2015-7 Asunto: Folleto sobre la política 19 de marzo de 2015

A todos los Militantes y Asistentes Eclesiásticos

Anteponemos un cordial saludo, deseando para ustedes y sus familias: paz y bien.

Con gusto les informamos que en la Junta Nacional hemos elaborado un folleto con la finalidad de crear conciencia sobre la participación en la política de manera responsable, razonada y honesta.

En la Junta Nacional, en comunión con los Comités Nacionales de las organizaciones y movimientos, hemos destinado los recursos necesarios para hacer un tiraje de 40,000 ejemplares. Dicho folleto consta de varios apartados con temas de gran interés. Cabe señalar que ha sido revisado por personas expertas en los temas de la política, además de laicos y consagrados que han dado importantes aportaciones.

Hemos mostrado el folleto al Excmo. Sr. Don Faustino Armendáriz Jiménez, Presidente de la Dimensión Episcopal para los Laicos, quien ha visto con gran interés la preocupación de la Acción Católica por estos temas.

Cabe señalar que esta publicación la estamos haciendo en nuestra calidad de laicos organizados.

La distribución se hará desde la oficina de la Junta Nacional y serán enviados los folletos a las Juntas Diocesanas para que éstas a su vez lo distribuyan a los Comités Diocesanos y de ahí llegue hasta los grupos parroquiales. En donde no haya Junta Diocesana se buscará a alguno de los presidentes diocesanos. Esperamos que antes del 15 de abril ya haya llegado a todas las diócesis.

Recomendaciones a los dirigentes diocesanos y parroquiales:

  • Hacer una distribución óptima y no desperdiciar o almacenar este material.
  • Mostrar a sus asistentes aclesiásticos y/o párrocos antes de distribuir.
  • Trazar estrategias de reparto eficiente, ya sea en las puertas de las parroquias, en los cruceros, en las calles, en los parques o como consideren de mayor impacto de acuerdo a las realidades de cada lugar. No olvidemos escuchar las sugerencias del sacerdote.
  • Hacer un esfuerzo por distribuir todo el material antes de que termine el mes de mayo. Recordemos que el 7 de junio hay elecciones.
  • No agotemos este material entre los militantes, lo ideal es que llegue a otras personas.

También les informamos que estamos enviando un paquete de ejemplares a todos los obispos del país: titulares, auxiliares y eméritos, así como a la Nunciatura Apostólica. Adjunto al folleto les estamos haciendo llegar una carta informando de este proyecto y poniendo a su disposición más paquetes de estos folletos cubriendo sólo el costo de recuperación. En ese mismo documento les estamos notificando a los obispos que se está haciendo llegar este material a los militantes de todo el país para que ellos estén enterados de esta “acción en salida” que estamos emprendiendo.

Dejamos abierta la posibilidad de adquirir folletos adicionales. El costo sería de $150.00 pesos el paquete con cien folletos. El tiempo de entrega sería de una semana. Esto implicaría un esfuerzo económico para quienes los soliciten, pues el folleto tiene la leyenda de distribución gratuita.

Para los Grupos Parroquiales, Comités Diocesanos y Juntas Diocesanas que deseen más folletos pueden hacer sus pedidos a la Oficina de la Junta Nacional. También queda a disposición de párrocos y de otras agrupaciones que deseen este material. La mecánica a seguir sería la misma y pedimos a los militantes y asistentes eclesiásticos que nos ayuden a difundir estos folletos. Entre más personas lo reciban causaremos un mejor impacto.

Este material también puede ser un documento de estudio y reflexión en las reuniones de grupo, ya sea en las parroquias o en reuniones diocesanas.

Les recordamos los datos de contacto de la Oficina de la Junta Nacional:

Teléfono: (81) 20 91 04 37

Correo electrónico: acmjuntacional@gmail.com

Horario: de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas.

Exhortamos a todos a estar atentos para recibir este material. Si para la primera semana del mes de abril no lo han recibido, favor de comunicarse a la Oficina de la Junta Nacional, con gusto se les atenderá y se dará seguimiento.

Adjuntamos archivo con el folleto mencionado para que lo vayan conociendo.

Para redoblar esfuerzos invitamos a todos a reenviar el folleto adjunto por correo electrónico a sus contactos, así como promoverlo en redes sociales, ya sea publicando todo el documento o haciéndolo en partes, cada persona pude usar su creatividad.

Agradecemos todas sus atenciones a la presente y les pedimos de favor dar a conocer esta circular. Rogamos al Señor que el Señor los bendiga abundantemente y la Virgen de Guadalupe los cubra con su manto.

Atentamente.-

Junta Nacional 2013-2016

“La Paz de Cristo, en el Reino de Cristo”

Omar Florentino Peña Briones
Presidente Nacional

Oprime aqui para bajar el folleto –> FOLLETO POLÍTICA

Pbro. Sergio de la Cruz Godoy
Asistente Eclesiástico Nacional

Categorías:Accion Catolica

Nuevos Asistentes Eclesiasticos Nacionles de la Accón Católica Mexciana

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Categorías:Accion Catolica

Restituir al laico su lugar en la actividad de La Iglesia

Restituir al laico su lugar en la actividad de La Iglesia

– FUE TEMA CENTRAL DEL CONCILIO VATICANO II –

los laicos en la nueva evangelización

Boletin_380 de la Diocesis de San juan de los Lagos, Mexico

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El término «laico»

La palabra «laico», es un derivado del término latino «laos» que significa «pueblo»; fue acuñado muy temprano por el cristianismo y nunca, en ninguna cultura, menos en el cristianismo, significó que alguien no tuviera ninguna religión como se ha pretendido interpretar este en nuestro país, por la influencia liberal y del iluminismo francés con su connotación anticristiana. Esta interpretación desde luego está equivocada y está en contra de las tres grandes religiones monoteístas del mundo; por lo tanto, dar la interpretación de laico como una realidad arreligiosa, en el fondo expresa una ignorancia.

Los laicos y el clero

Cuando la Iglesia Católica pasó a ser la religión oficial del Imperio Romano, en el año 313, se especificó un poco más el término laico. En esta coyuntura histórica estaba muy definida la diferencia entre los miembros de la Iglesia cuyo primer nivel era el «laos», el pueblo, que en su mayoría eran personas que no habían tenido acceso a la educación y que no dominaban el latín, pero que participaban activamente en la vida de la Iglesia sin ser sacerdotes, obispos o monjes. No se debe entender con esto que el término fuera despectivo.

Otro grupo o segundo nivel lo formaban los clérigos. «Cleros» es una palabra latina que se traduce como separados, en referencia a aquellos o aquellas que se separaban del pueblo y adquirían un compromiso como diáconos, presbíteros, monjes o monjas. Así fue que se formaron dos estilos de vida: los clérigos (los cleros, separados) que se distinguían con el uso de un «hábito», y los laicos (que pertenecían al pueblo).

Entre los clérigos ha existido una especificación importante. Hay un clero secular y un clero regular. El clero secular, para derribar la idea de que la Iglesia desprecia al mundo, es el que está inmerso en las realidades terrenas; la palabra secular viene del latín «saeculum» que se traduce como «siglo», entonces el clero secular es el que va con el siglo, que no está bajo un reglamento, sino bajo la disposición del Obispo y que vive en el mundo; tiene su casa y su vida al lado del pueblo y también es llamado clero diocesano, por pertenecer a una diócesis.

El clero regular, en cambio, lo integran aquellos que viven total o parcialmente en un convento. La palabra ‘regular’ tiene su raíz en el latín «regula» traducido como regla. Sus miembros viven bajo un estilo, un regla de vida muy específica.

Todo esto hay que especificarlo para que se entienda muy bien el término laico(a). A mí me gusta mucho el término que se acuñó como fruto del Sínodo dedicado a los laicos en Roma y que es el título de una reflexión Post-conciliar «Christifideles laici», que se traduce como «fieles cristianos laicos. También es propio llamar al laico «seglar», que son los que no llevan hábito, no están en un convento.

El resurgimiento de los laicos en la vida de la Iglesia

Uno de los aspectos negativos en el caminar de dos mil años en la vida de la Iglesia ha sido, en algunos momentos y en algunos lugares, creer y asumir que la inmensa tarea pastoral depende únicamente del clérigo. Esto es un grave error que tiene su recurrencia. En el principio de la vida de la Iglesia el papel de los laicos fue muy importante, tanto de los hombres como de las mujeres. El primer impulso evangelizador de la Iglesia se realizó a través de laicos. Posteriormente, poco a poco por la idea de que la perfección cristiana obliga a retirarse del siglo y concentrarse más en la vida interior y cambiar el modo de vestir y de actuar, se fue haciendo la idea de que lo importante era el estado clerical, y por lo tanto se requería vestir un hábito y pertenecer a una orden, lo que contradecía los inicios de la tradición cristiana donde la orden de las viudas, de las vírgenes, entre otras, eran órdenes laicales.

En 1962, en la celebración del Concilio Vaticano II, uno de los temas obligatorios y centrales fue restituir al laico, al seglar, su lugar imprescindible en la actividad de la Iglesia Católica, para que los laicos no sólo fueran objeto de la evangelización sino protagonistas y responsables de esta tarea; de ahí surgió el Documento del Concilio llamado «Apostolicam actuositatem» que está de dedicado al laico.

La vocación del laico en la Iglesia

Desde la celebración del Concilio Vaticano II se ha venido perfilando la vocación del laico como miembro de la Iglesia. Esta vocación la presentamos el año pasado en el lema del Congreso Diocesano de Laicos: «Hombres y mujeres de Iglesia en el corazón del mundo»; esta es la vocación primera del laico: hombres y mujeres en comunión con la Iglesia, seguidores de Jesucristo, pero que no viven en el convento, que no traen un hábito, sino que viven en el corazón del mundo, y el corazón del mundo son las familias, las fábricas, las oficinas, la política, le economía, el deporte, las comunicaciones; ahí la vocación del laico es santificar el ambiente.

Un buen ejemplo lo encontré en una noticia que recientemente leí: en África, donde la conversión de un islámico al cristianismo merece la muerte, muchos musulmanes se están haciendo católicos, contrario a la creencia de que era imposible que un islámico se convirtiera al cristianismo. Lo curioso es que como los amenazan de muerte, huyen un tiempo de su lugar de origen a un lugar donde ser católico no esté penalizado, pero después de un tiempo de empaparse de Dios, de la fe católica, vuelven a su tierra para ser misioneros sin temor de dar la vida por su fe. Aquí está la vocación esencial del laico, no separarse del mundo sino vivir inserto en él, y desde él, evangelizar.

Protagonistas de la evangelización

Los laicos, pues, deben ser los principales protagonistas de la evangelización; ellos deben llegar a donde no llega el sacerdote o la religiosa; ellos deben ser los evangelizadores de avanzada. Esta es la hora del laico, de los seglares conscientes que no deben separarse del mundo para realizar su labor. Por lo mismo, no es correcto que cuando a un laico de una parroquia lo llamen a ser ministro o ministra de la Comunión le quieren imponer un hábito o distintivo; lo más correcto es que mantengan su vestimenta seglar. Que los laicos no se clericalicen y que los clérigos no se laicisen.

+ José Trinidad González Rodríguez,

Obispo Auxiliar de Guadalajara