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La pastoral

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Tema: La Pastoral

1. Concepto “Pastoral”

a. Pastoral en la terminología bíblica

En los últimos dos siglos ha habido una evolución  de la idea de pastoral ha sido el estudio bíblico del concepto pastoral.

La idea y la realidad del pastoreo están profundamente arraigadas en la cultura de Israel. Su origen nómada, su alusión continua a la época peregrinante y los avatares de una historia en la que la movilidad de sus gentes caracterizó su propio ser hicieron que la figura del pastor en su doble vertiente de jefe y compañero adquiriera importancia como referencia religiosa en su comprensión de Dios y en su misma comprensión de pueblo de Dios, y aquellos que actúan en su nombre reciben el nombre de pastotes, mientras que el pueblo se caracteriza por ser el rebaño que sigue sus pasos por la senda de la alianza.

En el Antiguo Testamento tres son las características que aparecen en esa doble referencia:

–          Más que definición de Dios, el nombre de pastor sirve para ilustrar la historia de Israel desde el amor que Dios le ha tenido. Ellos se sientes rebaño que es cuidado, acompañado, rescatado. No solo viendo el pasado, sino también en la esperanza del futuro.

–          El nombre de pastor es también designación para los servidores de Dios que están a la cabeza del pueblo. Dios pastorea a su pueblo por medio de pastores elegidos por él para que realicen su tarea. Moisés es el prototipo, y en tiempos proféticos es David. Las más duras recriminaciones bíblicas son a los malos pastores.

–          El nombre de pastor es reservado de un modo especial para la situación que ha de venir. “Os daré pastores según mi corazón” (Jr 3,15)

Podemos decir que la acción salvadora de Dios para su pueblo ha sido presentada en Israel en términos pastorales y que esta acción se ha desarrollado a través de mediaciones humanas  no siempre fieles a lo encomendado. Dado que la fidelidad de Dios está por encima de la respuesta humana, su pastoreo exige una novedad en el comportamiento de sus pastores que expresen radicalidad la acción de Dios.

En el Nuevo Testamento Cristo aparece interpretando su historia y su misión desde el ámbito religioso-cultural de su pueblo y comprendiendo también desde la terminología pastoril su propia obra.

–          La situación del pueblo que él encuentra es la del rebaño sin pastor. Es una situación que mueve la compasión al mismo Jesús que actúa para sacarlo de ese estado.

–          Él mismo se presenta con el buen pastor anunciado por los profetas para la época mesiánica (Jn 10,1-18)

–          Eligió y llamó pastores. Es verdad que la terminología pastoril no es abundante a la hora de denominar discípulos, si es cierto que les encomienda continuar su misión de pastor, y se expresa en Pedro “apacienta mis obejas” (Jn 21,15-17)

Por esto, la acción de Jesús ha sido llamada acción pastoral y la acción posterior de la Iglesia ha llevado el mismo nombre, de la misma manera que han sido llamados pastores aquellos que la sustentaban.

b. Las direcciones de la acción de Jesús.

Común mente ha hablado de la acción de Jesús en tres dimensiones profeta–sacerdote–rey.  Sin embargo, el desarrollo de la eclesiología en último siglo, la concepción de la Iglesia como pueblo de Dios, el estudio sacramental de su mediación salvífica y la profundización en los misterios y carismas de todos los que comparten la misión de la Iglesia han hecho que hoy veamos la acción eclesial en la totalidad de sus miembros como continuación de la acción de Cristo.

–          La relación con el Padre. Jesús no se presenta como absoluto y último, sino que siempre hace referencia a su Padre. Su autoridad se debe a Él. Le llama con cariño Abba; la oración es el centro de su existencia. Su alimento es hace su voluntad.

–          La proclamación del Reino. El centro de su misión es el Reino de Dios. No encontramos una clarificación conceptual, pero si sus características: protagonismo de Dios en su decisión, en su gratitud y en su amor; la definitividad en su manifestación y en la pastura que se toma ante él; la salvación del hombre porque supone la bienaventuranza que comienza ahora y que tendrá su plenitud escatológica. El Reino entra en la historia con las obras de Jesús.

–          El grupo de los doce. Es una necesidad de asociar a otros a su misión y a la multiplicación de su anuncio; y también es la significación del nuevo pueblo que comienza con la legada del Reino.

c. La acción de la primera comunidad cristiana.

El misterio de la Iglesia depende del misterio de la encarnación y Cristo, enviado del Padre, envía a su vez al Espíritu sobre la Iglesia. Gracias a éste, la Iglesia se convierte en Cuerpo de Cristo y Cristo no está ausente de la comunidad humana, pero su presencia solamente se entiende en una forma nueva, desde el misterio de Pascua. Cristo se hace presente y operante en su Iglesia.

Presupuestos reflexivos de la acción y características de la acción pastoral:

–          Es una acción que no es propia, sino derivada

–          La acción pastoral tiene como elementos constitutivos el anuncio del evangelio, el cambio de vida y la recepción de los sacramentos.

–          La acción pastoral de la Iglesia crea una comunidad y características propios, signos de su identidad a la vez que conforma distintas estructuras para hacerlas posibles y para que la acción pastoral sea realizada.

–          La estructura de la Iglesia que brota de las acciones pastorales y la misma acción pastoral entran en contacto con los distintos hombres y tiempos evolucionando según las exigencias de la evangelización.

–          La acción pastoral de la Iglesia entra en estrecha relación con la teología y con el magisterio.

d. Definición y estratos.

Es la “práctica y acción en la vida de la Iglesia”. Mas tenemos que hablar en tres estratos.

La pastoral Fundamental: Un primer nivel es reflexivo sobre la acción pastoral de la Iglesia es el que se pregunta por la misma acción en sí misma considerada. La Iglesia se pregunta que hace y de qué manera se manifiesta en la acción su propio SER. Le corresponde profundizar en la acción eclesial en sí desde sus referencias básicas: continuidad de la misión de Cristo, la progresiva e histórica configuración hacia el Reino y el destino de esa acción en la evangelización del mundo. De ellas surge criterios pastorales y dimensiones de la acción pastoral.

La pastoral especial. Un segundo nivel que podemos encontrar es el uso del término pastoral en el que se refiere a la acción de la Iglesia en una situación determinada. Ya no se trata de contemplar la acción en sí misma y de hacer una teoría sobre la acción, sino del contraste entre lo que es la acción pastoral en sí y su realización histórica en casa una de las estructuras y acciones pastorales concretas. Contemplamos la acción de la Iglesia en el hoy de la historia con un objetivo muy determinado: la proyección de una acción nueva que responda con más autenticidad a lo que la acción pastoral debe ser.

La pastoral aplicada. Pasamos del terreno de lo reflexivo a lo operativo, de la universalidad a la concreción, del pensamiento a la acción, Su campo ya no está en el interior de los estudios teológicos, sino en la vida concreta de la Iglesia. En la gran mayoría de las veces a esto nos referimos con pastoral.

El agente de teología pastoral es el responsable de hacer operativo lo que antes ha sido reflexivo y hacer casuística lo que ha sido universalmente tratado.

2. La Pastoral de Conjunto

Como ya mencionamos, ser y obrar de la Iglesia van completamente ligados, y con ellos el observar el mundo como parte de la pastoral especial. Desde el siglo XIX inicia una nueva reflexión eclesiológica y por lo tanto pastoral. En esta época surge la visión del Cuerpo Místico, que llevó a renovar y reflexionar, pero decayó y surgió la visión de la pastoral de conjunto.

La pastoral de conjunto descubre y estudia la situación de la sociedad; descubre la necesidad de conjuntar en la Iglesia los distintos medios y agentes para su misión desde un planteamiento pastoral y una programación común; y se descubre la Iglesia diocesana como unidad pastoral.

Así se habla de dos temas: la evangelización y la eficacia.

3. La Pastoral Vocacional

Definición 1: “La Pastoral Vocacional es la acción de la Iglesia que fomenta la diversidad de vocaciones. Ha de atender armónicamente a la concientización vocacional de toda la comunidad y a la vez al cuidado de los procesos para las vocaciones de especial consagración.”[1]

Definición 2: “Es la acción de la Iglesia a favor de todas las vocaciones, a fin de que sea edificada según la plenitud de Cristo y conforme a la variedad de los carismas que el Espíritu Santo suscita en ella. Acompaña a cada cristiano plenamente iniciado para que descubra y viva su vocación específica”[2]

Definición 3: La acción concordé de toda la comunidad cristiana, a favor de todas las vocaciones para que la Iglesia sea edificada según la plenitud de Cristo y conforme a la variedad de carismas de su Espíritu.”[3]

Se distingue:

–          Pastoral vocacional encarnada: en las diversas acciones pastorales.

–          Pastoral vocacional diferenciada: promueve los procesos específicos.

Objetivos de la pastoral vocacional:[4]

–          Anunciar la entera vocación del hombre.

–          Promover todas las vocaciones.

–          Cuidado especial a las vocaciones al ministerio ordenado y a la vida consagrada.

–          Promover los ministerios y carismas

–          Estimular a la comunidad cristiana.

De manera más desarrollada sus objetivos son:[5]

Pastoral vocacional encarnada:

–          Presentar la misión evangelizadora de la Iglesia.

–          Ayudar a todos los creyentes a tomar conciencia de la dimensión vocacional de su existencia.

–          Describir a la comunidad creyente el valor de la complementariedad vocacional.

–          Facilitar a los creyentes la toma de conciencia de su responsabilidad en la Pastoral Vocacional.

Pastoral vocacional diferenciada:

–          Presentar las actitudes vocacionales de Jesús.

–          Abrir espacios de oración vocacional.

–          Ayudar a los jóvenes a descubrir la realidad concreta de la Iglesia y participar en ella.

–          Clarificar el sentido d auténtica realización humana.

–          Hacer descubrir a los jóvenes sus capacidades personales.

–          Poner en contacto con las necesidades más urgentes del entorno humano y eclesial.

–          Facilitar a todos la lectura creyente de los acontecimientos.

–          Ofrecer el testimonio vocacional de los santos.

–          Presentar a los candidatos un abanico vocacional suficiente.

–          Facilitar a los candidatos el contacto con comunidades vivas.

–          Llevar a su plenitud vocacional el proceso grupal de pastoral juvenil y educativa.

–          Llamar directa y claramente.

4. La Pastoral de Conjunto y la Pastoral Vocacional

Si bien la acción pastoral de la Iglesia es única, ésta se diversifica en distintos sectores para atender a todos ellos. Esta diversificación puede hacer que se pierda de vista el principio de unidad que la debe animar toda. El Magisterio de la Iglesia ha afirmado que este principio se puede encontrar perfectamente en la Pastoral Vocacional, pues a ella confluyen todas las pastorales e incluso puede servir como elemento de verificación de la pastoral auténtica.[6]

Es la pastoral general la que debe confluir en la animación vocacional para favorecer la opción vocacional; pero es la Pastoral Vocacional la que a su vez debe permanecer abierta a las otras dimensiones, insertándose y buscando salida en las otras direcciones. ¡La Vocación es el vcorazón palpitante de la Pastoral unitaria![7]

5. Niveles de la Pastoral Vocacional

–          Ejecución. Cuando la acción se dirige al fomento, formación o sostenimiento de las vocaciones. Son acciones a nivel de ejecución, por ejemplo, una conciencia vocacional para jóvenes, un preseminario, una tanda de ejercicios espirituales para religiosas, una actividad vocacional con seminaristas o sacerdotes, una campaña de promoción vocacional. Todas estas acciones pretenden cuidar las vocaciones directamente, por eso pertenecen a la ejecución.

–          Animación. Cuando la acción de dirige al fomento, formación o sostenimiento de los agentes de pastoral vocacional. Son acciones a nivel de animación: una campaña para suscitar equipos parroquiales de pastoral vocacional, un encuentro de agentes vocaciones para su formación, una convivencia de maestros para sensibilizarlos sobre su papel en la promoción de las vocaciones, un encuentro para padres de familia de los seminaristas en el que se les insiste sobre la importancia de que colaboren en la formación de sus hijos. Estas son acciones de animación porque pretenden animar a los agentes vocacionales en su acción específica a favor de las vocaciones.

–          Asesoría. Cuando la acción se dirige a aquellas personas que coordinan a diversos agentes vocacioneles. Son acciones a nivel asesoría: una convivencia de coordinadores de la pastoral vocacional; una asamblea de p.v.; una reunión de responsables de la p.v. en los colegios o parroquias (siempre que tengan equipos de p.v. en cada colegio o parroquia). Estas son acciones de asesoría porque atienden las necesidades de quienes animan a otros en su acción vocacional.

–          Mentalización. Es la acción que se dirige a los últimos responsables de la p.v., quienes coordinan desde los principios. Son acciones de mentalización las siguientes: envío de informes sobre las actividades vocacionales a los superiores; formación del coordinador general de la pastoral vocacional, formación de los superiores generales y locales sobre la p.v.; sensibilización de los párrocos en torno a la p.v.

6. Destinatarios de la Pastoral Vocacional

Nivel ejecución.

–          Jóvenes en general

–          Jóvenes que participan en grupos apostólicos.

–          Jóvenes sin inquietud vocacional.

–          Jóvenes con inquietud vocacional

–          Adultos, sacerdotes, religiosos o laicos.

Nivel animación

–          Posibles miembros del equipo vocacional.

–          Adultos con experiencia en el apostolado.

–          Religiosos de las comunidades locales.

–          Seminaristas enviados a la pastoral vocacional.

–          Catequistas, maestros, animadores juveniles.

Nivel asesoría

–          Coordinadores de centros vocacionales.

–          Responsables de la educación en  la fe.

–          Delegados locales de pastoral vocacional.

Nivel mentalización

–          El obispo y los superiores mayores.

–          Los párrocos y los superiores locales.

–          Directores de colegios o grupos apostólicos.


[1] SAC. OPERARIOS DIOCESANOS, Curso básico de pastoral vocacional, Manuales vocacionales, pag. 144.

[2] Plan Nacional de Pastoral Vocacional No. 296

[3] Plan Nacional de Pastoral Vocacional No. 314

[4] PNPV 313-319

[5] SAC. OPERARIOS DIOCESANOS, Curso básico de pastoral vocacional, Manuales vocacionales, pag. 158-161.

[6] PNPV 311; Cfr. LPVIP 18.

[7] PNPV 312; Cfr. IVT 26g.

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