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El verdadero sentido de los regalos en Reyes y Navidad

El verdadero sentido de los regalos en Reyes y Navidad

EDUCAR HOY

POR PEDRO J. BELLO GUERRA.

Periódico AM Querétaro, 10/01/10

 

La Conferencia de Regalos de Reyes y Navidad de aquel año estaba llena hasta la bandera; A ella habían acudido todos los jugueteros del mundo, y muchos otros que no eran jugueteros pero que últimamente solían asistir, y los que no podían faltar nunca, los repartidores: Santa Claus y los Tres Reyes Magos. Como todos los años, las discusiones tratarían sobre qué tipo de juguetes eran más educativos o divertidos, cosa que mantenía durante horas discutiendo a unos jugueteros con otros, y sobre el ta maño de los juguetes. Sí, sí, sobre el tamaño discutían siempre, porque los Reyes y Papá Noel se quejaban de que cada año hacían juguetes más grandes y les daba verdaderos problemas transportar todo aquello…

Pero algo ocurrió que hizo aquella conferencia distinta de las anteriores: se coló un niño. Nunca jamás había habido ningún niño durante aquellas reuniones, y para cuando quisieron darse cuenta, un niño estaba sentado justo al lado de los Reyes Magos, sin que nadie fuera capaz de decir cuánto tiempo llevaba allí, que seguro que era mucho. Y mientras Santa Claus discutía con un importante juguetero sobre el tamaño de una muñeca muy de moda, y éste le gritaba acaloradamente “¡gordinflón, que si estuvieras más delgado más cosas te cabrían en el trineo!”, el niño se puso en pie y di jo:

– Está bien, no discutan. Yo entregaré todo lo que no puedan llevar ni los Reyes ni papá Noel.

Los asistentes rieron a carcajadas durante un buen rato sin hacerle ningún caso. Mientras reían, el niño se levantó, dejó escapar una la grimita y se fue de allí cabizbajo…

Aquella Navidad y Reyes fueron como casi todas, pero haciendo mucho más frío. En la calle todo el mundo continuaba con sus vidas y no se oía hablar de todas las historias y cosas preciosas que ocurrían en esas épocas. Y cuando los niños recibieron sus regalos, apenas les hizo ilusión, y parecía que ya a nadie le importaban esas fiestas.

En la conferencia de regalos del año siguiente, todos estaban preocupados ante la creciente falta de ilusión con se afrontaban la Navidad y Reyes. Nuevamente comenzaron las discusiones de siempre, hasta que de pronto apareció por la puerta el niño de quien tanto se habían reído el año anterior, triste y cabizbajo. Esta vez iba acompañado de su madre, una hermosa mujer. Al verla, los tres Reyes dieron un brinco: “¡María!”, y corriendo fueron a abrazarla. Luego, la mujer se acercó al estrado, tomó la palabra y dijo:

-Todos los años, mi hijo celebraba su cumpleaños con una gran fiesta, la mayor del mundo, y lo llenaba todo con sus mejores regalos para grandes y pequeños. Ahora dice que no quiere celebrarlo, qué a ninguno de ustedes en realidad le gusta su fiesta, que sólo quieren otras cosas… ¿se puede saber qué le han hecho?

La mayoría de los presentes empezaron a darse cuenta de la que habían armado. Entonces, un anciano juguetero, uno que nunca había hablado en aquellas reuniones, se acercó al niño, se puso de rodillas y dijo:

– Perdón, mi Dios; yo no quiero ningún otro regalo que no sean los tuyos. Aunque no lo sabía, tú siempre habías estado entregando aquello que no podían llevar ni los Reyes ni Santa Claus, ni nadie más: el amor, la paz, y la alegría. Y el año pasado los eché tanto de menos… perdóname.

Uno tras otro, todos fueron pidiendo perdón al niño, reconociendo que eran suyos los mejores regalos de la Navidad y de Reyes, esos qué colman el corazón de las personas de buenos sentimientos, y hacen que cada una de estas fiestas en el mundo sea un poquito mejor…”

Debemos aprender esta enseñan za, no solamente llevar o regalar cosas materiales, sino, sobre todo espirituales ; un regalo es un presente pero los objetos deben ir de la mano con la paz espiritual, la alegría, el amor, la bondad, el servicio y tantos otros valores que debemos rescatar en estas fiestas. La sabiduría de este relato es inmensa, no se nos olvide, sobre todo demos cariño, ayuda a otros, una sonrisa y tantas otras muestras de que para nosotros Reyes y Navidad significan, mucho más que solamenté el tener los Re yes Magos nos muestran con su vida la importancia del dar y darse para así obtener la felicidad personal y de nuestros seres queridos.

pedrobelloguerra@gmail.com

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Categorías:Cuentos para educar
  1. Napoleon
    enero 14, 2010 en 1:15 pm

    Hola Pedro,

    He estado tratando de localizarte desde hace un par de meses, pero no cabe duda que el internet es un gran invento del hombre blanco. Como has estado? Te molestaria mandarme tu telefono a mi cuenta de correo? gnhernandez@hotmail.com

    Un abrazo,
    Napoleon

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