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Sinceridad y comunicación con los hijos

Sinceridad y comunicación con los hijos

Educar Hoy

Pedro J. Bello Guerra

Periódico AM Querétaro 090927

Algo complejo en la vida diaria es tener la habilidad para hablar con los hijos diciéndoles las cosas claramente y también saberlos oír, que ellos puedan expresar su sentir, es decir, que exista comunicación entre padres e hijos; pero esa información debe ser sincera que significa exponer siempre la verdad en el momento adecuado con la persona apropiada y como bien dice un autor contemporáneo: “hablar con el corazón’, tratando de ser empático con el que se habla procurando el bien del otro, el crecimiento personal de la esposa o esposo, de los hijos, aún en contra de nuestro propio beneficio haciendo un lado al egoísmo. Entiendo que el crecimiento personal de los hijos es la felicidad de los padres, lo cual solamente se consigue formando personas mejores y que sepan conocerse sinceramente para así luchar contra los defectos e ir cada día progresando como nos cuenta esta pequeña historia:

“Irma era una niña muy preocupada por su papá. Desde hacía algún tiempo, había visto que se estaba quedando calvo, y que cada vez tenía menos pelo. Un día, se atrevió a preguntárselo:

– Papá, ¿por qué cada día tienes menos pelo?

Su papá le dijo sonriente:

– Es por el ladrón de pelos. Hay por esta zona un ladrón pequeño que visita mi cabeza por las noches cuando estoy dormido, y me quita todos los pelos que le da gana. ¡Y no hay forma de atraparlo!

Irma se quedó preocupada, pero decidida a ayudar a su papá, aquella misma noche aguantó despierta tanto como pudo. Cuando oyó los primeros ronquidos de su papá, agarró un bat y se fue a la habitación de sus padres. Entró muy despacito, sin hacer ruido, para que el ladrón de pelos no pudiera sentirla, y cuando llegó junto a su papá, se quedó observando detenidamente su cabeza, decidida a atrapar al ladrón de pelos en cuanto apareciera. Al poco tiempo, vio una sombra sobre la cabeza, y con todas las fuerzas que tenía, lanzó el golpe más raerte que pudo.

¡Menudo golpe! Su papá pegó un enorme grito y se levantó de un salto, con un enorme chichón en la cabeza y un buen susto en el cuerpo. Al encender la luz, se encontró con Irma de frente, con la mano enalto sujetando el bat, y diciendo:

– ¡Casi lo tenía papá! ¡Creo que le he dado, pero el ladrón de pelos se ha escapado!

Al oír eso y ver al papá con la cabeza bien adolorida, la mamá comenzó a reírse:

– Eso te pasa por contarle tonterías ala niña – dijo divertida.

Y el padre de Irma tuvo que explicarle que no existía ningún ladrón de pelos, y contarle la verdad de porqué se quedaba calvo. Y así, con la ayuda de un gran chichón en su cabeza, comprendió lo importante que era no engañar a los niños y contarles siempre la verdad. E Irma, que seguía preocupada por su papá, dejó de buscar ladrones de pelos, y le compró un bonito gorro de dormir”.

Esta historia nos ayuda a reflexionar sobre la importancia de la comunicación sincera, es decir, verdadera, cuesta mucho trabajo decir siempre la verdad, es fácil inventar cosas a los niños sobretodo cuando preguntan mucho ola explicación de lo que nos preguntan nos deja mal parados como en este caso al papá que se iba quedando calvo a causa del pasar de los años.

‘Decir las cosas como son’, es parte de la sinceridad, pero también actuar conforme ala verdad es requisito indispensable, mostrarnos tal como somos en realidad, ser congruentes entre lo que pensamos y decimos, de tal forma que nuestras obras vayan de la mano con nuestras expresiones; es lo que necesita el mundo actual, personas integras, congruentes y que con su vida personal arrastren a otros a ser mejores.

Es como una piedra caída en el lago que empieza haciendo un círculo en el agua y ese círculo hace otro y así se forman varios, las personas coherentes se rodean siempre de personas iguales a ellos como dice el famoso dicho: ‘dime con quién andas y te diré quién eres’. Si un mentiroso se hace amigo de alguien que siempre dice la verdad no solamente con palabras sino con obras, al final del camino el mentiroso cambiará su actitud y comenzara a decir la verdad al darse cuenta de que es mejor y está más feliz. Por eso la comunicación sincera entre padres e hijos es la base que ayudará a la transformación de la sociedad.

pedrobelloguerfa@gmail.com

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Categorías:Cuentos para educar
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