Inicio > Cuentos para educar > Siempre hay que tener una ilusión

Siempre hay que tener una ilusión

Siempre hay que tener una ilusión

Educar Hoy

Por Pedro J, Bello Guerra.

Periódico “AM” Querétaro, 09/03/15

 

Muy queridos amigos, hoy platicaremos de la importancia de tener ilusiones en la vida, de enseñarle a los demás que todos nos vemos con una meta en la cabeza, pongamos algunos ejemplos desde los niños hasta personas de la tercera edad. Los niños tienen metas grandes para ellos como conseguir un dulce, un juguete, después un permiso, después manejar, después una novia o novio, después una carrera y así sucesivamente. Vamos viendo claramente que hay metas superficiales o solamente materiales, que tienen su importancia, pero que no llenan o motivan por sí mismas ya que son fáciles de alcanzar y cuando se consiguen no llenan e inmediatamente buscamos otra cosa material. Existen otras metas que son más grandes como el crecimiento en una virtud: ser más alegre, más ordenado o cualquier otra; estas metas nos hacen ser mejores como personas, entonces nos van llenando mucho más y existen metas trascendentes que son las que mueven siempre nuestra vida como la educación de un hijo, formar una familia, empujarla creación de una nueva empresa y a través de ella sostenerse, tener dinero para la manutención délos hijos y también la magnífica posibilidad de ayudar a otros. Es el momento de contar un cuento:

“En Japón, hace muchísimos años, se tenía la costumbre de utilizar linternas de papel y bambú, en cuyo interior se colocaba una vela. Se usaban para poder ver en la noche ya sea en la propia casa o cuando iba uno de un lugar a otro porque hubo un tiempo en que no existían faroles en las calles.

En una de esas noches muy oscuras, una persona le ofreció aun ciego que había ido de visita a su casa una de esas linternas para que pudiera regresar a su morada.

-Es una tontería – comentó el ciego- a mi no me sirve para nada, note das cuenta que no veo nada. Para mí dalo mismo el di a o la noche.

-Ya sé que no te servirá para encontrar tu casa porque conoces perfectamente el camino por tus otros sentidos que has desarrollado – le contestó el otro -, pero evitaras que la gente tropiece contigo porque te podrá ver y así llegaras sano y salvo a tu hogar.

El ciego tomó la linterna, dejó a su amigo y empezó a caminar lleno de confianza sin percatarse que una fuerte ráfaga de viento había apagado la lamparilla y repentinamente sintió que alguien chocaba contra él aventándolo al piso y oyó una voz que le decía amablemente, al mismo tiempo que lo ayudaba a levantarse: ,

-¿Porqué lleva usted una vela apagada en esta noche tan oscura?

-Gracias amigo – contestó el ciego – el problema es que no me di cuenta en qué momento se apagó el cirio porque no veo.

-Perdón buen hombre – contestó el que lo había ayudado -lo prenderé y si a usted le parece lo acompaño a su casa.”

De esta historia podemos aprender mucho. En ocasiones estamos ciegos porque vamos por la vida sin una ilusión o también, tenemos ilusiones pequeñas que son como esa cerilla que se apaga con una simple ráfaga de viento. Algo más que nos puede suceder es que nos tropecemos, perdamos la ilusión en algo o nos lo quiten y nos caigamos porque perdimos el deseo, ¿quehacer? Acudir aun amigo, consejero, la esposa, el esposo, a Dios, de tal forma que consigamos volver a prender, a encender de nueva cuenta otro gran anhelo que nos vuelva a mover para luchar y seguir adelante en este camino déla vida.

Tengo un amigo que su hijo trabajaba con él en finanzas y que no estaba ilusionado con lo que hacía y ya habían hablado seriamente sobre el tema, entonces el papá sabiamente le preguntó, ¿qué te apasionaría hacer? Trabajar en el rancho. Pues a partir de hoy harás eso pero con mucha ilusión. Y la historia termina bien porque el muchacho se apasionó tanto con el rancho que logró que creciera y ahora tienen varios ranchos. Todo por encontrar la ilusión, la pasión, lo que nos anima en la vida. Papas, amigos, no se preocupen por el trabajo futuro de sus hijos o por el de ustedes, busquen algo que los ilusione y dedíquense a eso, ya verán que triunfarán.

pjbellog@colegioalamos.edu.mx

 

 


Anuncios
Categorías:Cuentos para educar
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: