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IV Encuentro Nacional ACM 2

 

 

 

 

                                                                                  México, D.F.  a 9 de marzo de 2009

 

Dirigentes Nacionales de Organizaciones y Movimientos

Dirigentes de Juntas y Comités Diocesanos

Asistentes Eclesiásticos Nacionales, Diocesanos y Parroquiales

Militantes de la  Acción Católica Mexicana

 

 

                                                               C O M U N I CAD O    No. 2

 

                Como recordarán en el Comunicado No. 1 los invitamos a celebrar los 80  Años de Vida  de la A.C.M. y les participamos del  Encuentro Nacional de ACM  que Dios mediante celebraremos en Puebla del 24 al 26 de julio próximo.

 

                La información que ahora les proporcionamos es sobre las INSCRIPCIONES para participar en este Encuentro, las cuales quedan abiertas a partir de este Comunicado de acuerdo con las siguientes modalidades:

 

                1.- Las inscripciones que se hagan a partir de la  fecha y hasta el 30 de mayo tendrán un costo de $ 450.00 (cuatrocientos cincuenta pesos)

 

                2.- Las personas que se inscriban después del 30 de mayo y hasta el 30  de junio cubrirán como inscripción la cantidad de $ 500.00 (quinientos pesos)

 

                3.- El último plazo para inscribirse será del 1° de julio al 8 de julio con un costo de             $  550.00 (quinientos cincuenta pesos). Después de esta fecha ya no se recibirán inscripciones.

 

                4.- El costo de su inscripción cubre: alimentación,  hospedaje en domicilios particulares y material  que se les proporcionará al inicio del Encuentro. Quienes prefieran hospedarse en Hotel, tendrán que cubrir el importe de este servicio, además de su inscripción.

 

                5.- Los depósitos correspondientes al importe de sus inscripciones se harán a una cuenta bancaria.  

 

                6.- Hecho el depósito, se llenará la Ficha de Inscripción  con los datos solicitados y se enviará por Fax o vía correo electrónico a juntanacional@accioncatolicamexicana.org

 

                7.- El número telefónico con Fax para información complementaria (9.00 am a 22.00 hs) es

01 55 55 93 53 25.

 

                8.- Próximamente se les enviará el Documento previo a la celebración del Encuentro para que lo estudien y trabajen en sus Grupos y Comités.

 

 

                                               LA PAZ DE CRISTO EN EL REINO DE CRISTO

 

 

                Pbro. Nicolás Valdivia de León                                        Ana María Todd  de Croda

                Asistente Eclesiástico Nacional                                      Presidenta Nacional  de ACM

 

 

 

                                                                              80  ANIVERSARIO ACM

                                                                                       PUEBLA, PUE.

 

Categorías:Comunicados

CAPÍTULO XVII APOSTOLADO DE LAS IDEAS

CAPÍTULO XVII APOSTOLADO DE LAS IDEAS

SUMARIO: 1. Importancia de las ideas. – 2. Importancia de la prensa. – 3. Cómo debemos trabajar. – 4. La Asociación. – 5. La siembra. – 6. La visita. – 7. Asambleas. – 8. La recomendación. – 9. Periódicos leídos. – 10. Examen de conciencia.

 

Libro “Apostolado Seglar y Acción Católica”, Autor Pbro Luis Maria Acuña, Edit Difusión, 2ª edición, 1953

l.- IMPORTANCIA DE LAS IDEAS.-

E1 genio de la revolución se ha paseado triunfante por todos los puntos del horizonte, dejando en pos de sí una huella trágica de espanto y de sangre, de desolación y de muerte, de luto y de lágrimas. Y esa agresión permanente y organizada contra el orden social, es la realidad más pavorosa de nuestra historia.

Si buscamos la causa, la encontramos en el triunfo y predominio de las ideas que han pervertido la inteligencia y encendido el odio en el corazón de las multitudes.

Las grandes rebeliones de la historia, Protestantismo, Filosofismo, Revolución, no son sino consecuencias de las doctrinas que las prepararon.

¡Abajo el Catolicismo! exclamó Lutero en el siglo XVI. ¡Abajo Jesucristo! exclamó Voltaire en el siglo XVIII. ¡Abajo la Religión! repite el siglo XX que ha consagrado la apostasía social. ¡Y abajo la religión, la autoridad, la propiedad y la familia! repite el Socialismo, hijo de la noche pero que resplandece hoy a la luz del mediodía. ¡Cávete, posten! ¡Guardaos, oh posteridad!

 

Y ahí tenemos las lecciones de la historia, escuela de la vida. El siglo XVI contempló el primer acto de esta espantosa tragedia, y Europa tembló en sus cimientos. El siglo XVIII contempló el segundo acto, y se ahogó en sangre, el siglo XX asiste al tercero, y si no retorna a los principios salvadores del Evangelio, se hundirá en el sepulcro de sus vicios o en mares de sangre y lágrimas. Esto nos muestra a la luz de la historia la fuerza avasalladora de las ideas. Ellas han producido las más hondas catástrofes que han convertido a la sociedad en un degolladero, en un prostíbulo, según la frase de Taine.

El hombre que se ha separado de Dios, y ha caído sobre sí mismo; alejado de su centro, se ha convertido en centro de sí mismo.

Y esa idea socialista, que ha evolucionado en pasión y esta pasión, que se ha transformado en conjuración contra el orden social constituye, hoy por hoy, el evangelio de los pueblos.

Las ideas son impulsivas, y el más poderoso medio de destrucción que pueda inventar el hombre no tiene la fuerza de una idea.

Las ideas engendran los hechos, y todo hecho no es sino la transformación de una idea en sistema, en principio, en doctrina.

En presencia de esta situación ¿qué debemos hacer los hombres de orden?

Debemos salvar al mundo, salvar a la sociedad, por la difusión de las ideas cristianas, por restablecimiento del orden social-cristiano, que lleve ideas salvadoras al seno de esta sociedad que se paganiza, que se ha alejado de Dios y cifrado todas sus aspiraciones en los estrechos horizontes de esta frágil vida humana.

2.- IMPORTANCIA DE LA PRENSA.-

Las ideas tienen tres órganos de propaganda: la cátedra, la tribuna y la prensa. Pero la prensa es también cátedra y tribuna, es pulpito, es escuela, es el centro de la soberanía popular, el cuarto poder del Estado como la llama Ratazzi; la escuela primaria de la sociedad, la reina del mundo, porque es la reina de la opinión, dice Gouthe Soulard.

Es el libro del pueblo, y todo se pone a su servicio: el vapor y la electricidad mueven sus máquinas, el telégrafo la informa; el teléfono la ayuda, la fotografía la ilustra, el ferrocarril la esparce por doquiera. Sus diversas formas: diarios, periódicos, folletos, piezas de teatro, opúsculos, grabados, invaden el mundo.

“El mundo tiene cerebro de papel, dice Majon. No tiene otro libro que el papel, ni mira por otros ojos que por los del papel, ni forma otro juicio que los del papel, ni habla otra cosa que lo del papel, ni usa otras formas que las del papel”.

La prensa multiplica la palabra, universaliza el pensamiento, lo precipita, y con el movimiento de las ideas, el movimiento de las pasiones, y con el movimiento de las pasiones, el movimiento de las cosas.

Los hombres cristianos, hoy hombres de orden, debemos apoderarnos de esta arma formidable de la prensa, y combatir al enemigo que nos espera para esa lucha en el campo de las ideas.

Se ha dicho que la señal del cristiano es la Santa Cruz. Y la señal del cristiano, en la época moderna, es el periódico católico.

3.-COMO DEBEMOS TRABAJAR.-

El más hermoso programa en favor de la prensa se debe al incomparable Winhorts, ilustre jefe del Centro católico alemán. Sus tres iren se han hecho famosos: aboniren, inseriren, correspondiren. ..

Debemos ayudar a la prensa con subscripciones, con avisos, con informaciones.

He ahí todo un programa para el apostolado de la prensa, el más importante de los tiempos modernos.

La prensa lo es todo. Sin ella, todo es nada. Hablemos de las subscripciones. La base de toda administración periodística es la subscripción y el anuncio. La razón es clara: la subscripción es venta segura y pago adelantado y economía de la retribución a vendedores, intermediarios y agentes. Para el lector, le cuesta más comprar el periódico que suscribirse a él. Se ha calculado que 20.000 subscripciones valen más que vender 200.000 ejemplares. Paul de Casagnac, en un documentado estudio publicado en 1901, tomando por ejemplo un periódico de 50.000 ejemplares de circulación, de los cuales 10.000 se repartían entre subscriptores y 40.000 entre compradores, demuestra que los 40.000, a razón de ocho décimas de céntimo, cada uno, dejaban una utilidad de 14.000 francos anuales, mientras que los primeros, es decir, los 10.000, proporcionaban 18.000 francos. De donde se sigue que si en lugar de 40.000 compradores, tuviera 40.000 subscriptores, en vez de 14.000 francos, percibiría 72.000. Son, pues, concluía el periodista francés, amigos míos, 97.000 francos los que dejáis inconscientemente a los repartidores, gente que no conocéis, que suelen ser adversarios de vuestras creencias. Ahí tenéis la importancia de la subscripción.

Los socialistas alemanes, que leen su principal periódico, el “Worvaerts”, están todos subscriptos, y Jaurés, en su diario “L’Humanité”, en 1905, dirigió un vibrante llamamiento a sus partidarios para que en vez de comprar el diario, se subscribieran, y como sabía que hablaba a .hombres que no retroceden ante ningún sacrificio por su ideal, poco después se gloriaba de que en la lista de subscriptores había algunos millares de nombres nuevos.

4.-LA ASOCIACIÓN.-

Vamos a señalar las maneras prácticas de trabajar por la prensa.

Lo primero es  la Asociación. Las   fuerzas   aisladas  son fuerzas perdidas si les falta la unidad de acción. Solo eres nada, dice Vives, como el grano de arena, como la gota de agua; pero unido, asociado a los demás, serás poderoso e invencible como el dique formado con el bloque y los granos de arena, como la impetuosa corriente del río formada por las gotas de agua que llovieron los cielos.

Los hombres de orden, los cristianos, debemos estar asociados para trabajar por los ideales de redención, que debemos defender. Tenemos un gran camino recorrido, lo que nos falta son detalles de organización, unificar e intensificar nuestra acción. Si muchas veces están decaídas nuestras obras, si nuestra prensa no se propaga lo bastante, la responsabilidad es de todos. No olvidemos aquel principio que ha enseñado la sabiduría de los siglos: “Vis imita fortior”. “Las fuerzas unidas ganan en potencia”.

5. – LA SIEMBRA. –

Unidos y asociados para defender las buenas ideas, debemos comenzar por difundirlas en las conciencias. El buen propagandista debe hacer un estado de prensa de su pueblo: los malos periódicos, malas revistas y malos libros que circulan; si hay un centro de ellos; si se lee la prensa buena, si se pudiera propagar más, los medios para hacerlo, etc.

Se puede comenzar esta siembra por su casa, por su familia, dependientes, relaciones, etc. Hará una lista de nombres que pudieran leer el buen diario. Hay que comenzar por el periódico gratuito; se envía según lista a las personas que pueden subscribirse o ayudar a la prensa.

Pueden preceder algunos anuncios importantes, que son tan eficaces.

No hay anuncio perdido por completo. Si hoy es indiferente, mañana dejará de serlo. El que anuncia hace entrar el sol por sus puertas. Y con el sol, el oro. Anuncio y prosperidad son la misma cosa.

El anuncio es como la lluvia, que cae en los campos; ninguna gota se pierde.  Si no produce  en el acto, dispone el terreno para dar fruto.

Estos envíos se pueden repetir algunas veces. A nadie le falta diarios o periódicos para ese efecto. Este es el período de siembra. El propagandista mira en torno suyo, y mira las personas que pueden subscribirse. Por lo tanto, comience por sembrar el terreno que le rodea, cultive la vida que tiene a su lado.

6.-LA VISITA.-

Es otro medio eficaz de propaganda. Se elige un sector, un barrio, una casa conocida; se habla de la importancia de la prensa, del deber de cooperar a ella, se lee alguna noticia importante del periódico, alguna narración que pueda interesar, una verdad que pueda mover, que pueda vencer resistencias. En fin, hay mil maneras.

El hombre de propaganda sabe ingeniarse y aprovecha para el bien de las menores circunstancias.

La mujer que tiene tanta fuerza de voluntad, tanta reserva de amor y perseverancia, juega aquí un papel muy importante. El triunfo es completo cuando la mujer pone su corazón al servicio de una causa.

La mujer francesa ha trabajado de una manera muy eficaz en la prensa.

Una señora del gran mundo, Mme. Chartire, obtuvo la autorización de la Prefectura y la placa de vendedora para vender diarios católicos los domingos a la puerta de las iglesias. La señora Boursire habló de la obra de la prensa al alcance de todos, organizada por la señora de Taine. Cuenta esta liga con 40.000 miembros activos, distribuye 50.000 ejemplares, y sirve a 10.000 subscriptores directamente. La Liga Patriótica de Damas Francesas distribuye 60.000 ejemplares de buenas lecturas, en casas de bebidas, negocios, y ha organizado la propaganda en los campos.

Guantas mujeres pueden desprenderse de un gasto inútil, de una gala, de una joya, y ganar para Cristo un mundo de inteligencias y corazones, como Isabel ganó, desprendiéndose de joyas, un nuevo Mundo, que fue la perla más hermosa de su corona de Reina.

Cuando apareció en París el periódico “Vie Nouvelle”, la juventud católica se encargó de la venta a la puerta de los Templos, en los grandes boulevares; en los puntos más concurridos anunciaban la nueva publicación, y antes de acabar el día, se habían agotado los ejemplares.

Nosotros, por falta de arraigadas convicciones, por un respeto humano que nos hace temblar, por indiferencia y apatía, nada de esto hacemos cuando está en nuestra mano el triunfo de nuestras ideas por medio de la prensa.

7.-ASAMBLEAS.-

Otra manera de allegar subscripciones y de mantener vivo el fuego del entusiasmo, son las asambleas periódicas, las fiestas, actos literarios, donde se hable de la prensa, de la propaganda, del apostolado.

En estas ocasiones, se deben repartir ejemplares del periódico, prospectos, circulares, etc. Estas asambleas despiertan siempre nuevos entusiasmos y avivan las actividades dormidas. No olvidemos que uno de nuestros males es la falta de constancia. Todo se nos va en fogosas arremetidas, pero muy luego viene la pereza, la negligencia, la flojedad, el desaliento y nuestros entusiasmos se amenguan. Nuestro lema debe ser aquél héroe de la antigüedad: “Labor et constantia”, “Trabajo y constancia”. ‘Semper in ídem”. “Siempre en lo mismo”.

8.-LA RECOMENDACION.-

Otro medio para allegar subscripciones es la recomendación. Poco es una palabra, y con una palabra podemos ayudar a nuestro periódico.

Lo malo es que entre los católicos y la gente de bien hay muchos mudos. La conjuración del silencio se ha hecho una verdadera política.

Otros pertenecen a la cofradía de los brazos cruzados, a los hermanos durmientes. Todos llevan como lema el de la Escuela liberal: “Dejar hacer, dejar pasar”. “No se sacrifican por nada, no hacen nada, no propagan nada”. Decía el ilustre escritor Roberto Maeder: “No cambiará nuestra situación, no obtendremos el triunfo sino cuando los católicios se resuelvan a abrir la boca, a abrir los ojos, a abrir los oídos y a mover los miembros paralizados”.

Pero he aquí “tristitia rerum”, la “tristeza de las cosas”.

No se leen nuestros periódicos, no se compran, no se alaba a nuestros periodistas. Y el periódico se escribe para ser leído. Muchos leen con gusto el periódico anticlerical, neutro o indiferente, y no el periódico católico. No se compra y, por lo tanto, no se contribuye a su sostenimiento. No se alaba a sus escritores, al contrario, se murmura de nuestros diarios y se critica a sus escritores. Debemos trabajar por medio de la recomendación. No debernos murmurar de nuestro diario, es un amigo, y de un amigo no gusta publicar los defectos. Recomendémoslo y defendámoslo cuando sea combatido. Alabemos sus buenas’ cualidades y pasemos por alto sus defectos. Si se comenta alguna noticia, advirtamos que la conocíamos por nuestro diario. El periodismo es el oficio más sacrificado, el peor remunerado y el más severamente criticado. El periodista está en la brecha y el que está en la trinchera combatiendo, necesita ser alentado.

Lejos las críticas y hagamos algo práctico por nuestra prensa.

¿Que el periódico tiene mala presentación, mala redacción, mala organización? ¿Y quiénes son los culpables, sino los mismos católicos? Si ellos no lo compran, ¿cómo podrá sostenerse? Si ellos no lo propagan, ¿cómo podrá tener una magnífica presentación? Si ellos nada hacen por la prensa, ¿cómo podrán sus directores mantener un tren de empleados, de redactores, de agentes, de corresponsales? Son los mismos católicos los que contribuyen a que el periódico no tenga una información más completa, una mejor presentación.

 

Medios prácticos de recomendarlo: leerlo en voz alta; llevarlo por la calle desdoblado, de manera que se vea su título; pedirlo en diversos círculos de recreo a que asistamos; comprarlo en quioscos, librerías, agencias, estaciones; pedirlo en voz alta a los vendedores; comentar en los círculos las noticias que se publican.

La guerra europea hizo famosos, en Estados Unidos, a los hombres, en cuatro minutos. “Four minutes man”. Se presentaban en los sitios de mayor concurrencia, llevaban un distintivo especial, v de improviso se quitaban el sombrero, sacaban el reloj y pronunciaban un discurso patriótico de 4 minutos, llamando a los hombres a la guerra, exaltando el espíritu patriótico, predicando la economía para que la nación pudiera proveer a los combatientes. Después buscaban otra tribuna, y fueron muchos los que se enrolaron en el ejército oyendo al hombre de cuatro minutos.

Algo así debe ser el buen propagandista, hombre de 4 minutos en el sentido de no dejar pasar la menor oportunidad sin hablar de la causa, del ideal, del periódico católico.

9.-PERIÓDICOS LEIDOS.-

Esta es la obra incomparable para la propaganda. Lejos de nosotros el inutilizar nuestros periódicos o arrojarlos al canasto de los papeles inútiles. Un periódico representa un esfuerzo de voluntad, un desgaste intelectual y físico; es el impulso de un corazón, la luz de una idea caldeada por el fuego de los entusiasmos generosos. Es el fruto de muchas vigilias, el resultado de muchas observaciones, el desgaste de muchas energías, y no podemos reducir todo esto a cenizas. El periódico es un amigo que viene a nuestra casa, tan cortés que nada nos dice sin que se lo preguntemos; tan leal, que nunca tergiversa la verdad; que nos da buenos consejos; que nos recuerda nuestros deberes; que nos instruye en las ciencias, en las artes, en las letras; que nos divierte con narraciones históricas, novelas, etc.

Y a un amigo no se le trata mal, ni se le echa de la casa. No seamos avaros y no queramos el bien para nosotros solamente. Los diarios son como las monedas, se han hecho para circular. La primera idea sobre la obra de los periódicos leídos fue propuesta por Hipólito Taine, en carta escrita al Director de “Le Temps”, en 1872. “Todas las mañanas, el panadero nos lleva el pan a la casa -dice-; dadle el periódico, con el encargo de transmitirlo después al tendero, para que éste se lo pase al carnicero, al peluquero, etc., adviniéndole a cada uno el día en que habrá de recibirlo. Poco importa al campesino que las noticias no sean frescas; con el mismo interés leerán el periódico el día 3 ó 7 que el primero”.

¿A quién se deben enviar estos periódicos? A los que no pueden suscribirse o no lo hacen por pereza o respetos humanos; a aquellos que se hallan en peligro de perder la fe o están apartados de la Iglesia. En las cárceles, presidios, hospitales, casas de corrección, centros obreros, fábricas, escuelas. ¡Cuánto bien puede hacer un periódico que lleva los consuelos de la religión, las esperanzas de la inmortalidad a ésos que están suspirando por un rayo de luz para su alma en las lobregueces de su celda! Si alguno se opusiera a esta propaganda, a esta obra, decidle aquellas palabras: “El carcelero que no le deja entrar a la celda o al calabozo, es doblemente cruel y verdugo; priva a ese ser libre que está preso, de la sola felicidad que envidia en la tierra: la de oír hablar a un alma y responderle”.

Esta obra puede comenzar en el mismo hogar, cuando no se lee el buen periódico; en el círculo de las relaciones, amigos, etc. Se les puede dar a los niños del catecismo para que los lleven a sus padres; a las sociedades de San Vicente, para que los distribuyan a domicilio; se pueden colocar en buzones de las Justas de prensa, para que los distribuyan; enviarlos a los hospitales, cárceles, etcétera.

A esos pobres enfermos y encarcelados se les suministra, así, con el pan del cuerpo, el pan del alma, y a la luz que calienta   el  hogar,   podéis   dar   la  luz  que   ilumina   las conciencias.

No hay que olvidar que esos pobres tienen a veces más hambre de verdad que de pan. En esos diarios se puede escribir: “Después de leído este ejemplar dése a quien pueda leerlo con provecho”. En España, Francia y otros países ha tenido magníficos resultados esta propaganda de los diarios leídos. En un pueblo de Francia infestado por las malas lecturas, un buen católico tuvo la idea de enviar el diario “La Croix” a cada uno de los dos mil cuatrocientos cafés y tabernas que existían.

Naturalmente, todos recibieron lo que nada costaba, a excepción de cuatro que no tardaron en seguir el ejemplo de los demás. El periódico entró como huésped inoportuno, primero, como amigo deseado después. Pasado algún tiempo se suprimieron estos envíos por falta de dinero; pero muchos de los establecimientos mencionados se vieron obligados a suscribirse por su cuenta para complacer a los clientes acostumbrados a la lectura de “La Croix”. Hermoso resultado de la propaganda.

No olvidemos esta obra trascendental de la propaganda. Hagamos pasar de una a otra mano la antorcha encendida como en las danzas clásicas, de una a otra inteligencia Id luz del periódico. Cuánto bien puede hacer.

No olvidemos que la lectura durante horas vacías que pasó el capitán Ignacio de Loyola, esperando curarse de las heridas que recibió en Pamplona, hizo de un hombre mun daño un gran santo, que hoy brilla como astro en el cielo de la Iglesia.’

10.-EXAMEN DE CONCIENCIA.-

Después de todo lo que hemos dicho sobre la propaganda, debemos hacer un examen de conciencia, como lo hacen los católicos alemanes.

Y si encontramos mucho en el debe de la indiferencia y dejación y poco en el haber del trabajo y de la propaganda, debemos enmendar la plana y abrir el libro que sea el libro de la vida.

Para ello pueden servirnos las cuatro operaciones, que son la base de las matemáticas. Sumar, restar, multiplicar, dividir. Nunca restemos nuestras actividades; nunca dividamos nuestro esfuerzos; multipliquemos nuestros trabajos, y sumémonos para que nuestra acción sea eficiente y bienhechora. Y después del examen viene el dolor y el propósito. He aquí un capítulo de propósitos prácticos:

¿Cómo es posible dar nuestras monedas al enemigo con las cuales forjarán mañana las cadenas con que han de oprimirnos? Trabajemos con entusiasmo en la obra de la prensa. Lo haremos con sacrificios: pero no olvidemos que si hoy sembramos entre lágrimas, mañana recogeremos con alegría. El labrador sabe que se perderá muchos granos comidos por las aves, secos por las lluvias o ahogados por las espinas. Pero no omite la siembra, porque entonces está seguro de que nada podrá recoger. Sembremos la semilla de la idea cristiana en las conciencias, en los corazones, en las almas. Seamos cruzados de la idea y vayamos a esgrimir la espada de la pluma, más poderosa que la espada de los conquistadores.

 

Una carta de amor

Una carta de amor

La Voz  Del  Papa

*José Martínez Colín

Periódico “AM” Querétaro, 09/03/15

 

 

 

1) Para saber

En este año dedicado a San Pablo, el Papa Benedicto XVI ha venido dando toda una enseñanza sobre este apóstol.

El Papa nos recuerda que San Pablo, en su Carta a los Gálatas, nos abre su corazón y nos revela cuál es el resorte más íntimo de su vida: “Vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí”.

Todo lo que hace San Pablo parte de su experiencia de ser amado por Jesucristo de manera totalmente personal. E incluso, que Cristo murió por amor a él. Y una vez resucitado, señala el Papa, lo ama todavía.

 

2) Para pensar

Recibí el relato sobre una supuesta carta que el Señor nos envía, donde se muestra ese amor que San Pablo experimentó. Así dice:

Hoy me senté en la mejor de mis estrellas y pensé en ti, sólo en ti. Así que decidí escribirte una carta y, ¿sabes por qué?

Porque te Amo. Por eso hice un mundo, donde pudieras estar, hasta que llegara el momento en que vivieras junto a mí; en ese mundo puse la belleza en una flor, puse tierra y semillas para que pudieras comer, puse el cielo y le di el día y la noche, en el día puse un sol para que sintieras el calor de mi Amor; hice la noche para refrescarte; puse la oscuridad y en ella la luna y las estrellas para que supieras que en la penumbra hay belleza aunque no se ve. Hice todas las estrellas para ti y por amor a ti.

Puse un inmenso mar hermoso con todo y animales, muy diferentes de forma y color para que te agradaran.

Pensé que te aburrirías si todo fuera del mismo color, por lo que a las plantas les di el verde, al día el azul, a la noche el negro, a las estrellas su brillo, en el arco iris los reuní todos y hasta a tus ojos les di también un bello color.

Permití el mal para que pudieras conocer el bien, y para que lo vencieras puse en tu corazón bondad, amor y también perdón.

Pensé que no podrías estar solo, y los hice pareja, para que se amaran e incluso que de su amor pudiera Yo dar la vida. También pensé que no me entenderías, y te di inteligencia.

Estaba Yo feliz, pero luego sentí decepción: cuando creíste que yo no existía, que todo tenía una explicación científica, y claro que la tiene, porque Yo la puse para que pudieras entenderme con mayor facilidad.

Y como te Amo, además de enviarte muchos regalos -que la mayoría ignoras-, de vez en cuando permito un problema, que es un regalo para que aprendas a crecer. Pero aunque te di ojos, no ves y dudas de mí.

Y aunque te di buenas semillas, preferiste sembrar odio, egoísmo, frialdad y las dejaste crecer. Te pedí que las cortaras y no quisiste porque vives en tu mundo material.

Todo el tiempo pienso en ti y te hablo, pero te haces sordo y decidí escribirte esta carta para recordarte que Te Amo. Si me has hecho daño, te perdono; yo también siento, y ¿sabes? te pido que me recibas en tu corazón, y encuentres en mí consuelo, paz y tranquilidad.

No olvides que siempre te espero, sabes quien soy: ¡Soy el Amor!

 

3) Para vivir

El Papa nos invita a ser alcanzados por el Amor de Jesucristo, como San Pablo, por un amor que todo lo transforma. La fe de San Pablo no era una teoría, sino tan real que le hizo saber afrontar cualquier situación.

El Papa pide a la Santísima Virgen María, causa de nuestra alegría, que nos sostenga en el esfuerzo por liberar nuestro corazón de la esclavitud del pecado y recorramos con provecho este itinerario cuaresmal.

*Sacerdote/Ingeniero en Computación por la UNAM y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra

padrejosearticulos@gmail.com.

 

Categorías:Reflexiones

Siempre hay que tener una ilusión

Siempre hay que tener una ilusión

Educar Hoy

Por Pedro J, Bello Guerra.

Periódico “AM” Querétaro, 09/03/15

 

Muy queridos amigos, hoy platicaremos de la importancia de tener ilusiones en la vida, de enseñarle a los demás que todos nos vemos con una meta en la cabeza, pongamos algunos ejemplos desde los niños hasta personas de la tercera edad. Los niños tienen metas grandes para ellos como conseguir un dulce, un juguete, después un permiso, después manejar, después una novia o novio, después una carrera y así sucesivamente. Vamos viendo claramente que hay metas superficiales o solamente materiales, que tienen su importancia, pero que no llenan o motivan por sí mismas ya que son fáciles de alcanzar y cuando se consiguen no llenan e inmediatamente buscamos otra cosa material. Existen otras metas que son más grandes como el crecimiento en una virtud: ser más alegre, más ordenado o cualquier otra; estas metas nos hacen ser mejores como personas, entonces nos van llenando mucho más y existen metas trascendentes que son las que mueven siempre nuestra vida como la educación de un hijo, formar una familia, empujarla creación de una nueva empresa y a través de ella sostenerse, tener dinero para la manutención délos hijos y también la magnífica posibilidad de ayudar a otros. Es el momento de contar un cuento:

“En Japón, hace muchísimos años, se tenía la costumbre de utilizar linternas de papel y bambú, en cuyo interior se colocaba una vela. Se usaban para poder ver en la noche ya sea en la propia casa o cuando iba uno de un lugar a otro porque hubo un tiempo en que no existían faroles en las calles.

En una de esas noches muy oscuras, una persona le ofreció aun ciego que había ido de visita a su casa una de esas linternas para que pudiera regresar a su morada.

-Es una tontería – comentó el ciego- a mi no me sirve para nada, note das cuenta que no veo nada. Para mí dalo mismo el di a o la noche.

-Ya sé que no te servirá para encontrar tu casa porque conoces perfectamente el camino por tus otros sentidos que has desarrollado – le contestó el otro -, pero evitaras que la gente tropiece contigo porque te podrá ver y así llegaras sano y salvo a tu hogar.

El ciego tomó la linterna, dejó a su amigo y empezó a caminar lleno de confianza sin percatarse que una fuerte ráfaga de viento había apagado la lamparilla y repentinamente sintió que alguien chocaba contra él aventándolo al piso y oyó una voz que le decía amablemente, al mismo tiempo que lo ayudaba a levantarse: ,

-¿Porqué lleva usted una vela apagada en esta noche tan oscura?

-Gracias amigo – contestó el ciego – el problema es que no me di cuenta en qué momento se apagó el cirio porque no veo.

-Perdón buen hombre – contestó el que lo había ayudado -lo prenderé y si a usted le parece lo acompaño a su casa.”

De esta historia podemos aprender mucho. En ocasiones estamos ciegos porque vamos por la vida sin una ilusión o también, tenemos ilusiones pequeñas que son como esa cerilla que se apaga con una simple ráfaga de viento. Algo más que nos puede suceder es que nos tropecemos, perdamos la ilusión en algo o nos lo quiten y nos caigamos porque perdimos el deseo, ¿quehacer? Acudir aun amigo, consejero, la esposa, el esposo, a Dios, de tal forma que consigamos volver a prender, a encender de nueva cuenta otro gran anhelo que nos vuelva a mover para luchar y seguir adelante en este camino déla vida.

Tengo un amigo que su hijo trabajaba con él en finanzas y que no estaba ilusionado con lo que hacía y ya habían hablado seriamente sobre el tema, entonces el papá sabiamente le preguntó, ¿qué te apasionaría hacer? Trabajar en el rancho. Pues a partir de hoy harás eso pero con mucha ilusión. Y la historia termina bien porque el muchacho se apasionó tanto con el rancho que logró que creciera y ahora tienen varios ranchos. Todo por encontrar la ilusión, la pasión, lo que nos anima en la vida. Papas, amigos, no se preocupen por el trabajo futuro de sus hijos o por el de ustedes, busquen algo que los ilusione y dedíquense a eso, ya verán que triunfarán.

pjbellog@colegioalamos.edu.mx

 

 


Categorías:Cuentos para educar